El concursante vasco analiza en una entrevista la victoria de Maica Benedicto, defiende el papel de Alba Paul como su ganadora idónea y critica la escasa relevancia de las pruebas físicas en la gala definitiva de Telecinco
El desarrollo de la gran final de ‘Supervivientes 2026’ en Telecinco continúa generando reacciones entre sus principales protagonistas. Aratz Lakuntza, uno de los participantes más destacados de la edición en las disciplinas de supervivencia y pruebas físicas, ha roto su silencio para analizar el desenlace del programa de Mediaset. En una entrevista concedida al perfil ‘Hablamos de Tele’, el deportista donostiarra ha valorado de forma directa el triunfo de Maica Benedicto y ha impugnado abiertamente los criterios de la mecánica del concurso en su última gala, señalando la falta de repercusión real que poseen los retos en el veredicto final.
El robinsón vasco ha querido comenzar su intervención aclarando que su postura no busca desmerecer el logro obtenido por Maica Benedicto tras proclamarse vencedora y recibir el cheque de los 200.000 euros del premio. Lakuntza ha reconocido el esfuerzo de la murciana al afirmar que la ganadora se lo merece en parte y que ha completado una muy buena aventura en Honduras, recordando además la extrema dificultad que implica para cualquier participante alcanzar la última fase del formato televisivo.
A pesar de dicho reconocimiento, el deportista de élite no ha ocultado que Benedicto no figuraba entre sus opciones predilectas para alzarse con la victoria. Lakuntza ha sentenciado que su preferencia se inclinaba hacia Alba Paul, de quien considera que merecía el triunfo en mayor medida. Asimismo, el exconcursante ha manifestado que, desde su punto de vista, la final habría resultado más reñida de haberse disputado entre Alvar y Alba Paul, señalando a ambos supervivientes como sus máximos apoyos durante la estancia en la isla y definiendo ese cruce como su escenario ideal para la resolución del reality.
La crítica más pormenorizada del donostiarra se ha centrado en el funcionamiento interno de la gala final y en el peso específico que la productora otorga a los desafíos físicos en el desenlace. Tras desvelar que se trata de un asunto debatido previamente con su círculo de amigos, Lakuntza ha mostrado su disconformidad con el hecho de que estas pruebas definitivas, a las cuales calificó como atractivas, carezcan de un beneficio tangible para los concursantes que las superan de forma exitosa.
Para argumentar su protesta, el robinsón ha expuesto el caso concreto de la ganadora de la edición, detallando que Maica Benedicto no consiguió imponerse en la primera prueba de la noche y que ni siquiera llegó a disputar el segundo reto, una circunstancia que no le impidió terminar la velada como la vencedora absoluta del programa. Por este motivo, el deportista ha reiterado la necesidad de otorgar un peso superior a la competición física dentro de la gala, argumentando que bajo el sistema actual los retos apenas influyen en el resultado y restan trascendencia al desempeño de los competidores.
El participante ha profundizado en su queja como competidor y ha insistido en que estas pruebas finales deberían poseer un impacto directo o alguna clase de relevancia en el último voto. Según su análisis, debido a que la resolución del concurso se dirime exclusivamente a través del televoto, el rendimiento en los desafíos pasa a ser irrelevante puesto que el desenlace final está condicionado de antemano por el favor del público. Lakuntza ha concluido su exposición demandando un cambio de modelo en el que, sin suprimir la intervención de la audiencia, ganar o perder los retos de la última gala tenga una repercusión real en la designación del ganador.

















