La Policía Nacional ha detenido en Sevilla a los padres de un bebé después de que el menor fuera encontrado solo dentro de un coche estacionado a pleno sol, con una temperatura exterior cercana a los 40 grados. Los progenitores habían dejado al niño en el vehículo mientras realizaban una compra en un supermercado próximo.
El bebé permanecía en el interior del turismo con las puertas cerradas y los seguros activados. Una de las ventanillas estaba parcialmente abierta, aunque esta circunstancia no evitó que el interior del vehículo alcanzara una temperatura peligrosa.
La intervención policial comenzó después de que un ciudadano escuchara llorar al menor y alertara a los agentes.
El bebé presentaba signos de estrés térmico
Cuando la Policía llegó al lugar, los agentes comprobaron que el bebé presentaba el rostro enrojecido, la ropa mojada por el sudor y síntomas compatibles con una congestión térmica.
Ante el riesgo para su salud, los policías decidieron forzar el vehículo para poder sacar al menor.
Una ambulancia trasladó posteriormente al bebé hasta un centro sanitario para realizarle una evaluación médica y comprobar su estado.
La elevada temperatura exterior, próxima a los 40 grados, y la exposición directa del vehículo al sol incrementaban considerablemente el peligro de sufrir un golpe de calor.
Los padres fueron detenidos al regresar
Los progenitores regresaron al lugar después de que el bebé hubiera sido rescatado.
Según explicaron a los agentes, habían dejado al menor en el vehículo mientras acudían a hacer una compra en un supermercado cercano.
Tras conocer las circunstancias, la Policía Nacional procedió a detener a ambos por su presunta implicación en un delito de abandono de menores.
La investigación deberá determinar ahora cuánto tiempo permaneció el bebé solo en el automóvil y las circunstancias exactas en las que se produjo el suceso.
El peligro de dejar a un menor dentro de un vehículo
Las altas temperaturas convierten el interior de un coche cerrado en un espacio especialmente peligroso, incluso cuando alguna ventanilla permanece parcialmente abierta.
La temperatura dentro del habitáculo puede aumentar rápidamente cuando el vehículo está expuesto directamente al sol, lo que incrementa el riesgo de deshidratación, golpe de calor y otras complicaciones graves, especialmente en bebés y niños pequeños.
La rápida actuación del ciudadano que escuchó llorar al menor permitió avisar a los servicios de emergencia y facilitar su rescate antes de que la situación tuviera consecuencias más graves.













