De aquel «Boring Boring Arsenal» ya no queda ni el recuerdo. El Emirates Stadium vivió otra noche mágica de fútbol europeo donde el conjunto de Mikel Arteta certificó su superioridad ante el Bayer Leverkusen, imponiéndose por 2-0 para sellar su tercera presencia consecutiva en los cuartos de final. Con un fútbol coral y momentos de brillantez individual, los gunners confirman que son candidatos seriamente peligrosos para alzar su primera «Orejona».
El misil de Eze rompió el muro de Blaswich
El partido fue un asedio constante del Arsenal desde el pitido inicial. Sin embargo, se topó con un Janis Blaswich inspirado que le negó el gol a Trossard hasta en tres ocasiones claras. Parecía que el guardameta alemán sería imbatible, hasta que apareció Eberechi Eze.
En la media luna del área, el ’10’ londinense cazó un balón y, con una volea a la media vuelta, mandó un misil directo a la escuadra. Un auténtico golazo que hizo justicia a lo visto en el césped y que Arteta celebró con rabia en la banda. La única nota negativa para el inglés fueron las molestias físicas que le obligaron a ser sustituido poco después.
Rice se viste de Kroos para sentenciar
En la segunda mitad, el Arsenal no bajó el pistón. Con Zubimendi mandando en la sala de máquinas, el equipo local mantuvo el control absoluto. El momento de la sentencia llegó en el minuto 63: Declan Rice decidió que era el momento de estrenar su casillero europeo esta temporada.
El centrocampista inglés, tirando de elegancia, puso un «pase a la red» ajustado a la base del poste que dejó estático a Blaswich. Un gol con el sello de los grandes llegadores que terminó por hundir las esperanzas de los pupilos de Kasper Hjulmand.
Raya pone la guinda al pastel
El Leverkusen intentó reaccionar tímidamente, pero se encontró con un David Raya en estado de gracia. En el minuto 85, el portero español firmó una parada milagrosa que evitó cualquier atisbo de nerviosismo en el tramo final. Una intervención de esas que ganan campeonatos y que refuerza su candidatura a la titularidad en el próximo Mundial.
Con el billete a cuartos en el bolsillo, el Arsenal ya mira hacia Lisboa, donde espera el Sporting CP en la siguiente ronda. Pero antes de cruzar la frontera, la hinchada gunner ya sueña en voz alta con el camino que lleva a Wembley.















