La ministra de Defensa justifica su ausencia en la Comisión de Defensa por asistir a las honras fúnebres de un cabo de la UME fallecido en Huesca y remite su comparecencia a septiembre.
MADRID.— La tensión política entre el Gobierno y la oposición ha vivido este martes un nuevo episodio en el Senado. El Partido Popular ha acusado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de «cercenar» la capacidad de actuación preventiva de las Fuerzas Armadas ante crisis de calado, como la registrada recientemente en la ciudad autónoma de Ceuta. Las críticas de los populares se han producido en el marco de la Comisión de Defensa de la Cámara alta, marcada por la ausencia de la ministra del ramo, Margarita Robles, quien estaba citada para dar explicaciones sobre la actuación militar en el enclave norteafricano.
La titular de Defensa excusó a última hora su presencia aduciendo motivos de agenda oficial: su desplazamiento a Zaragoza para acompañar a la familia del cabo de la Unidad Militar de Emergencias (UME) Javier García Sancho, fallecido en acto de servicio durante los trabajos de extinción del incendio de Las Peñas de Riglos (Huesca). En una misiva remitida al presidente del Senado, Pedro Rollán, la ministra reiteró su disposición a comparecer ante la comisión, aunque emplazó su intervención a partir del mes de septiembre, coincidiendo con el inicio del nuevo periodo ordinario de sesiones. Esta postura va en la línea de la estrategia del Ejecutivo, que ha fijado las comparecencias de varios de sus ministros a partir del 25 de agosto en el Congreso de los Diputados, al considerarla la cámara prevalente.
Sin embargo, las explicaciones remitidas por la ministra no convencieron al presidente de la Comisión de Defensa del Senado, el popular José Manuel Rey, quien recriminó al departamento de Defensa el cambio de argumentos ofrecidos en las últimas semanas para evitar acudir a la Cámara alta y recordó que ningún miembro del Gobierno está por encima de las Cortes Generales.
Por su parte, el portavoz del PP en dicha comisión, Fernando Gutiérrez, endureció el tono contra el Ejecutivo al calificar la crisis migratoria y de seguridad de Ceuta como la «más grave para la seguridad de España en los últimos 50 años». Gutiérrez denunció la falta de previsión y anticipación de Moncloa, comparando lo sucedido en la ciudad autónoma con emergencias pasadas como los incendios o la DANA de la Comunidad Valenciana. A juicio del senador popular, el Gobierno no involucra de manera preventiva a las Fuerzas Armadas, condenando a los militares a observar los padecimientos de la ciudadanía «desde sus acuartelamientos» y activándolos únicamente «para paliar las consecuencias del desastre» una vez que la situación «se le ha ido de las manos». Asimismo, acusó a Marruecos de haber «consentido o promovido» acciones inamistosas en la frontera.
La sesión, que duró poco más de media hora, contó también con las intervenciones de otros grupos parlamentarios. La senadora de Vox, María Auxiliadora Pastor, tildó a Ceuta de «ciudad sin ley tomada por los invasores» y alertó del aumento de la inseguridad en la zona. Desde Junts, el senador Eduard Puyol criticó la gestión fronteriza y lo que calificó como la «trilogía de ausencias» de los ministros del Gobierno en el Senado, aunque pidió aplicar «más cabeza fría y política» frente a Marruecos en lugar de «patriotismo de tricornio», llegando a sugerir una consulta sobre la soberanía a los ciudadanos ceutíes.












