El ‘streamer’ español Alberto Alonso, conocido en las plataformas digitales bajo el seudónimo de Aruberuto Makoto, ha procedido a la eliminación de su cuenta oficial de Instagram.
La decisión se produce tras verse envuelto en una severa polémica provocada por la difusión de unas imágenes grabadas en Japón, en las que muestra un comportamiento recriminado por los usuarios hacia una joven que se encontraba sola y con signos de embriaguez. Pese a la repercusión y las críticas masivas recibidas en redes sociales, el creador de contenido ha salido en defensa de su actitud y de la tipología de material que difunde habitualmente.
Acoso e intervención de un tercero en la grabación
En el fragmento audiovisual, distribuido con rapidez a través de distintos canales digitales, se observa cómo el ‘streamer’ junto a un acompañante se aproximan a la joven, quien en ese momento se hallaba separada del grupo de personas con el que se encontraba. A lo largo de la grabación, Aruberuto dirige a su amigo múltiples comentarios de índole sexual referidos a la víctima.
El acompañante, encargado de registrar la escena en vídeo, se suma a la emisión manifestando igualmente comentarios de contenido sexual sobre la joven. La publicación de la secuencia generó una inmediata controversia, si bien parte de la audiencia reaccionó incitando al ‘streamer’ a proseguir con la conducta. En la sección de comentarios de la emisión se registraron mensajes como «Invítala a unas cervezas y te sale gratis», «Va borrachísima» o «Llévenla a follar».
El episodio concluyó con la irrupción de un hombre que decidió intervenir en el lugar para exigir a ambos individuos que dejasen tranquila a la joven. Esta interacción detonó nuevas reprobaciones hacia el entorno del creador de contenido, derivado de un comentario de carácter racista emitido por el acompañante que grababa, mientras el propio Aruberuto presumía de dirigirse al transeúnte en idioma japonés para proferir amenazas.
Defensa del contenido y acusaciones a los medios
Ante la dimensión alcanzada por los hechos, el creador de contenido difundió una publicación en la red social TikTok para justificar tanto su actuación en la vía pública como la naturaleza de sus emisiones habituales. «Mi humor es negro, es un humor de amigos, para hombres, muchas veces nos hemos pasado y hemos hecho burradas que era mejor borrar», sostuvo Alonso para argumentar lo sucedido.
En su declaración, el ‘streamer’ reconoció que su lenguaje puede resultar controvertido, enfatizando que su producción audiovisual no se encuentra destinada a todo tipo de público. Asimismo, arremetió contra los medios de comunicación, a los que acusó de «manipular a la gente» con el fin de posicionar a la opinión pública en su contra. «Reconozco que soy un bruto hablando, pero es que no es un contenido para todo el mundo», concluyó en su alegato.














