Los resultados preliminares de la investigación y las autopsias han confirmado el fatal mecanismo que acabó con la vida de los cinco adolescentes en Manlleu. Los menores, de entre 14 y 17 años, no murieron por las llamas, sino que quedaron inconscientes de forma inmediata debido a la inhalación de los gases tóxicos desprendidos por la combustión. Este estado de aturdimiento previo les impidió cualquier intento de reacción o huida de la azotea, falleciendo posteriormente por asfixia mecánica debido a la intensa humareda.
El monóxido de carbono: El asesino silencioso
La reconstrucción de los hechos realizada por los Mossos d’Esquadra apunta a que el incendio, de carácter accidental y originado probablemente por un cigarrillo en un sofá o mobiliario acumulado, generó una combustión lenta pero muy tóxica. En un espacio tan reducido y sin ventilación como el trastero de la azotea, el monóxido de carbono alcanzó niveles letales en pocos minutos:
- Pérdida de consciencia: Antes de que los jóvenes pudieran detectar el peligro real, el humo les dejó aturdidos, anulando su capacidad motora.
- Sin posibilidad de escape: Al quedar tendidos en el suelo o sobre el mobiliario, los adolescentes inhalaron el grueso de la humareda que inundó el pequeño cubículo.
- Una ratonera laberíntica: La disposición de la azotea, con unos 40 minicubículos y pasillos estrechos, dificultó que el humo se disipara, concentrándose en la zona donde se encontraban las víctimas.
Consternación y seguridad en el punto de mira
Mientras la comunidad de Manlleu asimila la tragedia en pleno inicio del Ramadán, el Ayuntamiento se ha reunido con los vecinos del número 66 de la calle Montseny. Los residentes han denunciado que el acceso a la azotea era extremadamente sencillo debido a que la puerta principal del bloque solía estar abierta, lo que permitió a los jóvenes, que no residían en el edificio, convertir el trastero en su punto de encuentro habitual.
El consistorio se ha comprometido a revisar los protocolos de seguridad y cierres del edificio, mientras que el delegado del Gobierno, Carlos Prieto, ha confirmado la plena coordinación con el Consulado de Marruecos para asistir a las familias. Por el momento, la jueza encargada del caso espera los informes finales de la policía científica y los Bomberos para cerrar definitivamente la investigación de este trágico accidente.















