La Policía Nacional y la Armada Española han interceptado a 535 kilómetros de Canarias el mayor alijo de cocaína aprehendido hasta la fecha en alta mar por fuerzas de seguridad europeas. El carguero United S, de bandera camerunesa, transportaba 9.994 kilos de droga, según han informado este lunes las autoridades en el puerto de Santa Cruz de Tenerife.
La operación, denominada Marea Blanca, se llevó a cabo con la colaboración de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA). El buque fue abordado en pleno Atlántico por agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO), que detuvieron a los trece tripulantes: siete de nacionalidad india, cuatro turca y dos serbia.
Según explicó el comandante Alberto Morales, jefe de la Brigada Central de Estupefacientes de la Policía Nacional, los dos tripulantes serbios viajaban como garantes de que la cocaína llegara a su destino final, y uno de ellos portaba un arma de fuego.
Las autoridades destacaron la relevancia del operativo no solo por la cantidad de droga intervenida —casi diez toneladas—, sino también por el método de distribución previsto. La cocaína iba a ser recogida en alta mar por distintas organizaciones criminales, lo que precipitó el abordaje del buque. El United S simulaba transportar un cargamento de sal desde Brasil con destino a Turquía, país desde el que había partido meses atrás.
Parte de la droga, alrededor de una tonelada distribuida en 37 fardos, se encontraba preparada para su descarga inmediata en la zona de estribor. El resto estaba oculto en una de las bodegas, camuflado entre líneas del cargamento de sal.
La operación se complicó cuando el buque se quedó sin combustible y permaneció a la deriva durante casi doce horas, lo que obligó a su remolque hasta el puerto tinerfeño, según explicó el subdelegado del Gobierno en la provincia, Jesús Javier Plata.
La investigación ha sido coordinada por la Fiscalía Especial Antidroga de la Audiencia Nacional y el Juzgado Central de Instrucción número 4, y se centra en una organización internacional dedicada presuntamente a la exportación de grandes cantidades de cocaína desde Sudamérica hacia Europa.
La Policía Nacional ha calificado la intervención como “un golpe contundente” a las redes criminales del narcotráfico marítimo y ha subrayado la eficacia de la cooperación internacional. En la operación también han participado la NCA del Reino Unido, la Policía Federal de Brasil, el Centro de Coordinación Marítima Antinarcóticos de Lisboa y autoridades francesas.


















