La UDYCO remite un informe a la Audiencia Nacional donde detalla cómo la organización criminal intentó contratar a un ejecutor para «ajusticiar» al cooperador que ayudó a desmantelar la primera galería de hachís en Ceuta.
Ceuta | 12 de junio de 2026 — La investigación en torno al segundo narcotúnel localizado en Ceuta ha sacado a la luz un oscuro plan de venganza que se quedó a las puertas de ejecutarse. Según un informe de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) remitido a la Audiencia Nacional, la red criminal intentó contratar a un sicario a sueldo con un objetivo claro: asesinar a la persona que cooperó con la Guardia Civil para descubrir la primera galería subterránea utilizada para introducir hachís desde Marruecos.
A pesar de la gravedad de la conspiración, el plan quedó abortado debido a que el presunto ejecutor contratado rechazó finalmente llevar a cabo el encargo. El sospechoso, arrestado el pasado mes de marzo junto a otros miembros de la red, quedó en libertad poco después tras negar ante el juez haber aceptado la misión.
«Hay una misión: pagan para quemarlo»
Las intervenciones telefónicas y ambientales de la UDYCO captaron el momento exacto en el que la organización criminal intentó reclutar al supuesto sicario, identificado con las iniciales H.M.A.
Las escuchas de la policía: «¿Tienes algún soldado en tierra o no? Hay una misión», le preguntaron los líderes de la red, refiriéndose a la víctima como un «hijo de puta, un chivato» y asegurando que «pagan para quemarlo».
Los investigadores sostienen que la organización estaba tratando de acordar un precio económico para la ejecución del crimen. El detonante de este odio visceral fue la declaración del cooperador ante Asuntos Internos de la Guardia Civil. Dicho testimonio no solo se filtró, sino que llegó a viralizarse en la plataforma TikTok y a compartirse masivamente por WhatsApp, poniendo el rostro del delator en el punto de mira de las mafias.
En otras grabaciones de la UDYCO se constata el rencor de la banda por las pérdidas económicas sufridas tras el cierre del túnel: “Había un camino donde todo el mundo estaba comiendo y vienes tú y rompes esto […] Vendió a todos, lo único que quería era salir a la calle”.
Un plan que se quedó en conspiración
A pesar de la peligrosidad de la red —desmantelada en marzo en una macrooperación que se saldó con casi 30 detenidos en Ceuta, el sur de la península y Galicia—, los investigadores de la UDYCO confirmaron que el crimen nunca llegó a prepararse de forma efectiva.
- Declaración judicial: Tras su detención, el presunto sicario admitió que la banda le había hecho la propuesta formal, pero aseguró que «nunca tuvo la intención real» de atentar contra la vida del delator.
- Vigilancias policiales: La propia instrucción policial confirmó que, durante los seguimientos, no se observaron indicios de que el investigado estuviera movilizándose para ejecutar el homicidio a cambio de dinero.
Riesgo real y amenazas continuas
Aunque el asesinato no llegó a consumarse, la UDYCO subraya en su informe que existió un «riesgo real y concreto» para la vida e integridad física del colaborador.
Al no haberse fraguado el encargo con el sicario, las represalias de la banda se limitaron a la realización de pintadas intimidatorias, mensajes de odio y amenazas directas. La propia víctima ya ha interpuesto las correspondientes denuncias ante la Jefatura Superior de Policía para solicitar protección frente al acoso de la organización criminal.















