Los especialistas recomiendan iniciar la transición de forma progresiva mediante pautas de anticipación, coordinación escolar y el apoyo complementario de la inteligencia artificial
La vuelta al colegio representa un proceso organizativo que se intensifica en la mayoría de los hogares al término de las vacaciones estivales. Sin embargo, en las familias con niños y adolescentes neurodivergentes, la planificación del nuevo curso escolar requiere un margen temporal más amplio y comienza semanas antes de la llegada del mes de septiembre. La adaptación de las rutinas, la anticipación de las modificaciones y la preparación en el ámbito emocional resultan determinantes para propiciar una incorporación serena y evitar la aparición de cuadros de ansiedad o desregulación.
Por este motivo, desde Busca & Encuentra —plataforma digital que conecta a las familias con profesionales, entidades y recursos especializados en neurodesarrollo en España— aconsejan emprender estos preparativos con suficiente antelación respecto al inicio formal del calendario lectivo. La psicóloga sanitaria y directora de la entidad, Ana González, detalla que «algunas estrategias sencillas, basadas en la anticipación, pueden tener un impacto muy positivo para facilitar la transición y aumentando el bienestar».
Impacto de la alteración de rutinas en perfiles del neurodesarrollo
La modificación de los hábitos cotidianos influye en el conjunto del alumnado, pero alcanza una incidencia singularmente significativa en menores con trastorno del espectro autista (TEA), trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), trastornos del lenguaje, dificultades específicas de aprendizaje u otros perfiles vinculados al neurodesarrollo. La entrada en un nuevo curso escolar conlleva la alteración de los horarios, las relaciones interpersonales, los espacios físicos, las normas y las exigencias en el plano académico.
Cuando esta serie de transformaciones se produce de manera abrupta, se registran con frecuencia episodios de ansiedad, perturbaciones en el sueño, estados de irritabilidad o una mayor desregulación de carácter emocional. Ante esta realidad, los especialistas enfatizan que el proceso adaptativo debe articularse de modo progresivo y coordinado entre el entorno familiar, la institución educativa y los profesionales que realizan el seguimiento del menor.
Pequeñas dinámicas y pautas de anticipación antes de septiembre
Para mitigar la incertidumbre vinculada al reinicio de las clases, la plataforma Busca & Encuentra detalla una serie de dinámicas y pautas recomendadas para aplicar con el alumnado neurodivergente durante el periodo previo al comienzo del curso:
- Empezar la transición antes de septiembre: Se aconseja no posponer la recuperación de las pautas escolares hasta el primer día de clase. Durante las semanas previas resulta conveniente modificar de forma gradual las horas de sueño, las comidas, los tiempos de uso de pantallas, las actividades y las rutinas diarias.
- Crear una cuenta atrás visual: El empleo de un calendario, un contador de días o un soporte visual sencillo facilita la comprensión de los plazos restantes para el regreso a las aulas y aporta previsibilidad al inicio del calendario escolar.
- Fomentar la participación en los preparativos: Se sugiere abordar el tema del colegio días antes e involucrar activamente a la persona en las tareas previas, tales como la adquisición del material, los libros o la mochila.
- Identificar elementos permanentes y variables: Determinar con claridad qué personas, espacios o dinámicas continuarán y cuáles van a modificarse contribuye a atenuar la incertidumbre propia del inicio de curso.
- Visitar previamente el centro educativo: Esta acción cobra especial utilidad ante cambios de colegio, de aula, de edificio o de etapa académica, permitiendo consolidar la seguridad al anticipar los elementos que permanecen y los que varían en relación con el curso anterior.
- Preparar las situaciones sociales de septiembre: Los primeros días de clase conllevan reencuentros, saludos, preguntas relativas al periodo vacacional y el contacto con nuevos compañeros. Ensayar de forma previa este tipo de conversaciones ayuda a afrontar los intercambios sociales.
- Crear un pequeño documento para el nuevo tutor: Se considera de utilidad remitir una síntesis breve con las fortalezas, intereses, modalidades de comunicación, situaciones que provocan malestar, estrategias de regulación efectivas y señales tempranas de sobrecarga del alumno.
- Ensayar situaciones concretas: La práctica previa de acciones habituales —como levantarse a la hora fijada, vestirse, organizar la mochila, realizar el trayecto o acceder al recinto escolar— reduce la carga asociada a la acumulación de novedades simultáneas.
El papel de la inteligencia artificial como herramienta organizativa
En el ámbito de la preparación escolar se constata un incremento en la adopción de herramientas de inteligencia artificial como mecanismo de apoyo para la planificación del regreso a las aulas. Un número creciente de familias recurre a asistentes conversacionales para elaborar horarios visuales, redactar listas de tareas, adaptar explicaciones o recopilar propuestas organizativas.
Desde la plataforma Busca & Encuentra se valora el uso de estas aplicaciones tecnológicas de manera positiva, siempre que se utilicen con criterio y con carácter complementario a la labor de los profesionales. «La inteligencia artificial puede ayudar a las familias a ahorrar tiempo, organizar rutinas o encontrar nuevas formas de explicar determinadas situaciones», señala Ana González, si bien precisa que «sus respuestas siempre son genéricas y no conocen las necesidades específicas de cada niño, por lo que no deben sustituir la valoración de un profesional especializado».
Recomendaciones para los centros educativos y recursos de apoyo
El bienestar del alumnado neurodivergente durante la fase de adaptación se encuentra igualmente supeditado a la actuación del entorno escolar. La entidad señala que la aplicación de medidas específicas por parte de los centros docentes genera un efecto favorable en la incorporación de este alumnado, recomendándose las siguientes actuaciones:
- Mantener una comunicación previa con las familias con anterioridad al inicio del curso escolar.
- Facilitar información visual relativa a los nuevos espacios, horarios o al cuerpo docente cuando las circunstancias lo permitan.
- Favorecer una incorporación progresiva y flexible en aquellos casos en los que esta medida resulte beneficiosa para el alumno.
- Coordinarse con los terapeutas y profesionales externos que atienden al menor, previo consentimiento de la familia.
A pesar del progresivo aumento en la concienciación social sobre la diversidad del alumnado, diversas familias afrontan el reinicio de las clases con incertidumbre respecto a los recursos disponibles. En este contexto, Busca & Encuentra agrupa a psicólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales, pedagogos, asociaciones y otros profesionales especializados en neurodesarrollo con el fin de facilitar la localización del apoyo idóneo para cada situación.














