Los residentes acusan a la Delegación del Gobierno de incumplir su palabra al trasladar a personas desde la playa del Trampolín y afirman sentirse tratados como «ciudadanos de segunda».
Las asociaciones de vecinos de las 317 VPO, Doctora Soraya y Loma Colmenar han tomado las calles para expresar su malestar tras el traslado de un numeroso grupo de inmigrantes procedentes de la playa del Trampolín hasta las carpas instaladas en la zona del embolsamiento. Los representantes vecinales sostienen que esta actuación contraviene de forma directa los compromisos asumidos previamente por la Delegación del Gobierno en Ceuta.
El desacuerdo central radica en las condiciones acordadas para la habilitación de dicho espacio. Según los portavoces de las barriadas, la administración se había comprometido a reubicar únicamente a las personas en situación de vulnerabilidad que ya se encontraban deambulando por las inmediaciones del barrio, con el objetivo de descongestionar las calles y devolver la tranquilidad a la zona residencial. Sin embargo, la llegada de nuevos colectivos procedentes de otros puntos de la ciudad ha sido interpretada por los residentes como un engaño.
Exigencias a la ministra Elma Saiz y a la Delegación
Rafael García Ibáñez, presidente de la asociación vecinal de Loma Colmenar, ejerció como portavoz del malestar general acompañado por decenas de residentes. Durante la concentración, García Ibáñez cuestionó la decisión de incrementar la capacidad del recinto con personas trasladadas desde la playa del Trampolín y criticó la disparidad en el trato que, a su juicio, reciben las distintas zonas de la ciudad en comparación con espacios como Playa Benítez.
Entre los reclamos principales dirigidos a la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, y a las autoridades de la Delegación del Gobierno, los vecinos exigen:
- Cumplimiento de los compromisos verbales: Retirar de los espacios residenciales de la barriada a quienes pernoctan en la vía pública sin derivar a grupos de otros distritos a sus inmediaciones.
- Transparencia en la planificación: Establecer canales de información claros con los representantes vecinales sobre las medidas adoptadas, los criterios de reagrupación y los plazos previstos.
- Atención prioritaria y garantías: Velar por la protección de los menores en situación de vulnerabilidad y asegurar que los dispositivos cumplan con criterios de salubridad, seguridad y respeto a los derechos humanos, garantizando al mismo tiempo el descanso de los residentes.












