Donald Trump se reunió este miércoles con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la Casa Blanca, en un encuentro que terminó sin lograr ningún acuerdo definitivo sobre Irán, aunque ambos líderes coincidieron en la necesidad de continuar las negociaciones.
El presidente estadounidense aprovechó la ocasión para advertir a Teherán sobre posibles consecuencias si no se llega a un entendimiento. «La última vez recibieron un golpe del Martillo de Medianoche. Esperemos que esta vez sean más razonables y responsables», escribió Trump en sus redes sociales tras la reunión a puerta cerrada.
El encuentro, el quinto de Netanyahu con Trump desde que el presidente inició su segundo mandato, se centró principalmente en la situación iraní. También se abordaron otros temas regionales, como la situación en Gaza y Siria, así como los progresos de la Junta de Paz creada por Trump, que se reunirá por primera vez la semana próxima.
Previo a la cita, Netanyahu se reunió con el secretario de Estado, Marco Rubio, para formalizar la adhesión de Israel a la Junta de Paz. «Continuaremos fortaleciendo la alianza inquebrantable entre Israel y Estados Unidos», declaró el primer ministro en sus redes sociales.
Horas antes, Netanyahu cenó con el enviado especial del presidente, Steve Witkoff, y Jared Kushner, quienes actúan como mediadores en Oriente Próximo y en relaciones con Rusia. La reunión se produce en un contexto de alta tensión con Irán, donde Estados Unidos ha desplegado su armada en la región y estudia posibles acciones militares si las negociaciones no avanzan según lo esperado.
Irán, por su parte, aseguró que las conversaciones recientes en Omán con mediadores estadounidenses fueron solo un “intercambio de mensajes” y que aún no han recibido una propuesta concreta de Washington.
Trump insistió en que el objetivo es lograr que Irán detenga el enriquecimiento de uranio, frene la construcción de misiles balísticos y corte lazos con grupos como Hizbulá. «Los iraníes realmente quieren llegar a un acuerdo. O lo hacemos, o tenemos que hacer algo muy duro, como la última vez», afirmó el mandatario al Canal 12 de Israel.



















