La justicia suiza decretó este jueves la prisión preventiva para el dueño del bar que se incendió durante la madrugada del Día de Año Nuevo, una tragedia que dejó un saldo de 40 personas fallecidas y 116 heridas. La medida fue solicitada por la fiscalía, que argumentó la existencia de un riesgo de fuga mientras avanzan las investigaciones.
Según informaron las autoridades, el propietario del local es investigado por posibles irregularidades en las condiciones de seguridad del establecimiento, así como por su presunta responsabilidad en el siniestro que conmocionó al país y generó un amplio debate sobre los controles en locales nocturnos.
La fiscalía señaló que la prisión preventiva es necesaria para garantizar el correcto desarrollo del proceso judicial y evitar que el imputado eluda la acción de la justicia. Por el momento, no se han dado a conocer mayores detalles sobre los cargos concretos que podrían imputársele.
Este viernes, Suiza conmemora el Día de Homenaje Nacional en memoria de las 40 víctimas mortales y en solidaridad con los 116 heridos, muchos de los cuales continúan recibiendo atención médica. En distintos puntos del país se realizarán actos oficiales, minutos de silencio y ceremonias religiosas en recuerdo de las víctimas del incendio.
La tragedia ha marcado profundamente a la sociedad suiza y ha impulsado a las autoridades a anunciar una revisión exhaustiva de las normativas de seguridad en bares y locales de ocio nocturno para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.


















