La Marina de Estados Unidos interceptó y capturó este fin de semana al petrolero Olina, perteneciente a la llamada “flota fantasma” rusa, durante una operación en el Caribe. El buque intentaba salir de la región cargado de crudo y había sido sancionado por Washington desde enero de 2025.
Fuerzas especiales desplegadas desde el portaaviones USS Gerald R. Ford abordaron el Olina sin incidentes, en un despliegue que incluyó helicópteros y personal especializado. La embarcación, registrada anteriormente bajo las banderas de Sao Tomé y Príncipe y Timor Leste, operaba ahora bajo bandera rusa. La acción forma parte de un esfuerzo coordinado para detener al menos 15 petroleros que han intentado evadir el bloqueo estadounidense en el Caribe desde el fin de semana pasado.
Según el Comando Sur de Estados Unidos, los buques interceptados forman parte de una red opaca conocida como “flota en la sombra”, que opera al margen de los controles internacionales y transporta crudo de países sancionados, incluidos Rusia, Irán y Venezuela. Estos barcos cambian de nombre, bandera y registro con frecuencia, apagan sus transpondedores y realizan trasvases en alta mar para evitar sanciones.
La secretaria de Seguridad Interior de EE.UU., Kristi Noem, advirtió: “No hay refugio seguro para los criminales. Las flotas fantasma no eludirán la justicia ni se ocultarán bajo falsas reivindicaciones de nacionalidad. La Guardia Costera confiscará los petroleros sancionados y eliminará estas fuentes de financiación para actividades ilícitas, incluido el narcoterrorismo”.
La operación también generó tensiones con Moscú. El Kremlin ha denunciado las incautaciones como “piratería” y violaciones del derecho internacional, aunque ha evitado la confrontación militar directa, calificando los hechos como riesgos asumidos dentro de la guerra económica con Occidente.
Imágenes satelitales y reportes militares indican que otros cuatro petroleros del grupo continúan navegando por el Atlántico, mientras un segundo grupo de cinco buques avanza hacia el noreste del Caribe. Entre ellos se encuentran embarcaciones renombradas recientemente como Galileo, Sintez y Expander, que también navegan bajo bandera rusa.
Analistas advierten que la persecución de estos petroleros podría intensificar la tensión entre Estados Unidos y Rusia, especialmente tras la captura de cuatro embarcaciones similares en el último mes: Skipper, Centuries, Bella1 y M Sophia.
La Guardia Costera estadounidense mantiene un despliegue reforzado de equipos especializados para abordar estas embarcaciones en alta mar, mientras continúan las operaciones para neutralizar la flota fantasma y asegurar el cumplimiento de sanciones internacionales.


















