El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha anunciado que baraja la posibilidad de convocar elecciones presidenciales antes del 15 de mayo, aunque subrayó que solo se celebrarían si Rusia respeta un alto el fuego. La iniciativa forma parte de las negociaciones de paz impulsadas por Donald Trump desde hace un año.
En rueda de prensa, la oficina presidencial aclaró que no es posible organizar comicios ni un referéndum sobre los términos de la paz mientras no exista un cese efectivo de las hostilidades, pese a que las encuestas favorecen la reelección de Zelenski.
Con esta jugada, Ucrania busca ofrecer a Estados Unidos una herramienta para presionar a Rusia y acercarse a una tregua, mientras que el Kremlin ha reiterado su rechazo a los acuerdos alcanzados entre Washington y Kiev. Sergei Lavrov, ministro de Exteriores ruso, insistió recientemente en que Moscú “no acepta” las conclusiones de estas conversaciones, cuestionando incluso los supuestos pactos previos con Trump.
La estrategia de Zelenski evidencia la dificultad de avanzar hacia la paz: mientras Ucrania apuesta por negociaciones que frenen la guerra, Rusia mantiene su ofensiva sobre ciudades ucranianas, prolongando un conflicto que sigue dejando víctimas civiles a diario.

















