El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, considera que la salida a la luz de los documentos secretos sobre el intento de golpe de Estado refuerza la figura del emérito como salvaguarda de la democracia.
El escenario político español ha dado un giro este jueves tras la desclasificación de los documentos relativos al intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha aprovechado la relevancia de esta información para solicitar formalmente que se facilite el regreso definitivo de Juan Carlos I a España.
A través de un mensaje en sus redes sociales, Feijóo ha subrayado que la apertura de estos archivos históricos supone una oportunidad de redención institucional para el anterior jefe del Estado.
Reconciliación y legado democrático
Para el líder de los populares, la lectura de estos documentos debería servir para que la sociedad española vuelva a poner en valor el papel que desempeñó el monarca durante aquella noche crítica de 1981.
«La desclasificación de los documentos del 23F debe reconciliar a los españoles con quien paró el golpe de Estado», ha afirmado Feijóo de manera contundente.
Aunque el presidente del PP no ha obviado las polémicas que han rodeado al emérito en los últimos años —y que motivaron su marcha a Abu Dabi en 2020—, ha pedido separar su conducta privada de su servicio público. Feijóo ha señalado que, si bien el rey emérito ha reconocido «errores innegables» en su trayectoria personal, su contribución para «sostener la democracia española» es un hecho histórico que prevalece sobre sus fallos.
Un debate reabierto
La petición de Feijóo llega en un momento de gran simbolismo. Con la información del 23F ahora accesible para investigadores y ciudadanos, el PP busca cerrar el capítulo del «exilio» del emérito, argumentando que su presencia en España sería deseable una vez clarificado su papel histórico en la transición.
Por el momento, el Gobierno no ha emitido una respuesta oficial a esta petición, que promete reabrir el debate sobre las condiciones de una posible vuelta permanente de Juan Carlos I al país que reinó durante casi cuatro décadas.

















