La cohesión interna de Vox atraviesa uno de sus momentos más críticos. La dirección nacional del partido ha anunciado la apertura de un expediente disciplinario contra Juan García-Gallardo, actual líder de la formación en Castilla y León, tras unas polémicas declaraciones en las que cuestionaba públicamente los cobros percibidos por la esposa de Santiago Abascal.
El origen de la disputa interna
La decisión de la cúpula de Vox se produce después de que García-Gallardo señalara, a través de sus canales oficiales, presuntas irregularidades o «falta de ejemplaridad» en relación con los ingresos profesionales de la pareja del presidente del partido. Estas afirmaciones han sido interpretadas por la dirección nacional como una «deslealtad grave» y una vulneración de los estatutos internos de la formación.
Desde Bambú, sede nacional del partido, se ha reaccionado con rapidez para frenar lo que consideran un ataque directo a la figura de Abascal en un momento de especial relevancia internacional, coincidiendo con su participación en la cumbre conservadora de Budapest.
Consecuencias políticas y posibles sanciones
El expediente abierto a García-Gallardo podría derivar en diversas sanciones, que van desde la suspensión temporal de militancia hasta la expulsión definitiva del partido. Este movimiento supone un golpe de autoridad de la dirección central sobre uno de sus perfiles con mayor visibilidad institucional, quien fuera vicepresidente de la Junta de Castilla y León.
- Reacción de la dirección: Fuentes del partido califican las declaraciones de «ataques personales infundados» que solo buscan dañar la imagen de la formación.
- Situación de García-Gallardo: Por el momento, el dirigente castellanoleonés no ha retirado sus palabras, manteniendo una postura de desafío que evidencia una fractura profunda entre el sector crítico y el aparato oficialista.
«En Vox no hay espacio para quienes utilizan ataques personales contra las familias para dirimir diferencias políticas», han señalado fuentes próximas a la Secretaría General, subrayando que la disciplina interna es innegociable.
Un momento de máxima tensión
Este conflicto interno estalla en una semana clave para Vox, marcada por la proyección exterior de Abascal y la reciente reestructuración del grupo ‘Patriotas por Europa’. La apertura de este expediente marca un antes y un después en la relación de la dirección nacional con sus barones territoriales, poniendo a prueba la unidad de la formación ante el ciclo electoral que se avecina.


















