La tranquilidad de este municipio granadino de 5.000 habitantes se ha visto truncada tras un violento suceso ocurrido el pasado lunes. La Comandancia de la Guardia Civil ha ordenado el despliegue de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) para prevenir brotes de tensión y garantizar la convivencia ciudadana.
Los hechos: Un ataque indiscriminado en plena calle
El incidente se produjo alrededor de las 11:00 horas del lunes 6 de abril, cuando un hombre de 45 años, de origen magrebí, atacó con un hacha a tres transeúntes en la vía pública. El balance de heridos es el siguiente:
- Mujer joven: Sufrió un traumatismo craneoencefálico.
- Segunda mujer: Evacuada con heridas de arma blanca en las manos y la amputación de un dedo.
- Varón de 69 años: También resultó herido durante la agresión.
Tras el ataque, el sospechoso emprendió una huida en la que provocó un accidente de tráfico —afortunadamente sin víctimas— antes de ser interceptado y detenido por los agentes en un paraje cercano hacia el mediodía.
«Todos los cristianos deben estar muertos»
Aunque la Benemérita mantiene la investigación abierta y evita confirmar una motivación concluyente, fuentes cercanas al caso han revelado detalles inquietantes. Durante su traslado a dependencias policiales, el detenido manifestó espontáneamente haber «sentido la llamada» y proclamó que «todos los cristianos deben estar muertos».
Estado de la investigación: La Guardia Civil trabaja para determinar si se trata de un brote psicótico, un acto de radicalización o un ataque aislado, sin que por ahora se haya catalogado oficialmente como un acto terrorista.


















