La Mesa de la Cámara Baja estudia sancionar a ambos comunicadores tras los reiterados incidentes, faltas de respeto y el uso de credenciales de prensa para realizar activismo político y acoso a diputados en los pasillos del parlamento.
La Mesa del Congreso de los Diputados ha iniciado los trámites para proceder a la expulsión temporal de Vito Quiles y Bertrand Ndongo, conocidos comunicadores vinculados a la extrema derecha que actualmente cuentan con acreditación de prensa en la Cámara. La decisión responde a un informe de los servicios de seguridad y de la Secretaría General que detalla comportamientos incompatibles con el decoro y las normas de convivencia de la institución.
Según fuentes parlamentarias, la medida se fundamenta en un historial acumulado de incidentes protagonizados por ambos en las zonas comunes del Congreso. En los últimos meses, se han registrado numerosos episodios de enfrentamientos verbales, persecuciones a parlamentarios por los pasillos y un uso de las instalaciones más cercano al activismo de provocación que al ejercicio del periodismo profesional. La sanción busca garantizar que el trabajo de los representantes públicos y de los cronistas parlamentarios se desarrolle sin coacciones.
Límites al comportamiento y decoro institucional La posible expulsión ha reabierto el debate sobre los criterios de acreditación de prensa. Mientras que la mayoría de los grupos parlamentarios han denunciado que el comportamiento de Quiles y Ndongo erosiona la dignidad de la Cámara, otros sectores alertan sobre la necesidad de que estas medidas se ajusten estrictamente al reglamento para no vulnerar el derecho a la información.
No obstante, el reglamento del Congreso prevé la retirada de credenciales cuando se produce un mal uso de las mismas o se perturba gravemente el orden. En el caso de Quiles y Ndongo, se destaca el uso recurrente de sus redes sociales para difundir contenido editado con el fin de ridiculizar o atacar personalmente a diputados y trabajadores de la institución.
Resolución inminente La Mesa prevé analizar los informes técnicos finales en su próxima reunión antes de formalizar la suspensión de las credenciales. De confirmarse la sanción, esta tendría un carácter temporal pero prohibiría de forma inmediata el acceso de ambos a las salas de prensa, zonas de tránsito y cualquier dependencia parlamentaria.
Este movimiento institucional se produce en un clima de alta tensión, tras meses en los que la presencia de estos agitadores ha sido objeto de quejas formales por parte de diversos grupos y asociaciones de periodistas, que consideran que su actividad desvirtúa la labor informativa que se realiza en el Palacio de las Cortes.














