El retraso en el regreso de María Fernández siembra la desesperación entre Samuel, Carlo y Pía, mientras Curro advierte a Manuel sobre las consecuencias de la readmisión de Ciro
La expectación es máxima entre los seguidores de ‘La Promesa’. Tras la suspensión de la emisión de este lunes 29 de junio, motivada por la retransmisión en La 1 de Televisión Española del partido entre Brasil y Japón correspondiente al Mundial de Fútbol 2026, la serie de época regresa a la parrilla de la cadena pública. Este martes 30 de junio, a partir de las 18:35 horas, los espectadores conocerán finalmente el desenlace de las tramas más críticas de la ficción histórica, con especial atención al estado de salud del bebé de María Fernández y al progresivo acercamiento sentimental entre Manuel y Julieta.
El palacio de los marqueses de Luján retoma su actividad habitual con un episodio que promete resolver la gran incógnita sobre si el recién nacido de María Fernández logra sobrevivir. En el último capítulo emitido el pasado viernes, el melodrama protagonizado por Xavi Lock, Arturo García Sancho e Isabel Serrano dejó a la audiencia en vilo: la doncella dio a luz a una niña que no lloraba, en un parto de extrema urgencia asistido por un nervioso Alonso. La evolución de la menor mantiene en vilo al servicio y a los señores, abriendo un escenario de profunda incertidumbre.
En la nueva entrega, las repercusiones por el anuncio de que Ciro se queda en La Promesa no se harán esperar. Manuel detalló previamente a Julieta la propuesta que le realizó al joven para asegurar su permanencia, motivado por la idea de no perderla a ella. Sin embargo, esta decisión no contará con el respaldo de todo el entorno familiar. Curro no dudará en alertar formalmente a Manuel sobre el comportamiento de Ciro, señalando que es un crío y que su presencia no hará otra cosa que reportar problemas directos a la empresa de motores.
Por otro lado, la agitación dentro de las estancias del servicio será notable ante la inminente llegada de don Máximo al palacio. Cristóbal se encargará de avisar a Teresa sobre el riguroso listado de requerimientos que el ayuda de cámara del señor ha remitido previamente, lo que obligará al personal a extremar las precauciones para cumplir con las exigencias. Todo esto ocurre mientras Teresa y Ricardo, tras el anuncio de Cristóbal, intentan asentarse de nuevo tras recuperar sus funciones habituales en el servicio.
En el plano de las intrigas palaciegas, Lorenzo intervendrá de manera directa al recordarle a Leocadia la supuesta falta de gratitud de los Luján hacia su persona, argumentando que la familia no está valorando de forma adecuada todo lo que ella ha realizado por ellos en el pasado. Al mismo tiempo, Adriano continuará lidiando con un profundo sentimiento de culpa derivado de su traición y de los engaños cometidos contra Jacobo, una situación tensa que comparte con Martina desde los últimos acontecimientos.
La incertidumbre respecto al destino de la doncella que acaba de ser madre comenzará a hacer mella en el piso de abajo. Samuel, Carlo y Pía darán muestras evidentes de desesperación debido a la prolongada tardanza en el regreso de María Fernández, cuyo estado sigue siendo motivo de máxima preocupación estructural.
Finalmente, las miradas confluirán en la evolución de la relación entre el heredero y su confidente. Manuel y Julieta volverán a aproximarse de forma significativa durante el transcurso de una conversación íntima. En este encuentro, el joven noble admitirá abiertamente y de manera definitiva ante ella que se ha transformado en una persona sumamente especial dentro de su vida.

















