En vísperas del arranque de un nuevo episodio de altas temperaturas, Ceuta se mantiene en una posición privilegiada en el mapa epidemiológico nacional. Junto a las Islas Baleares, la Ciudad Autónoma es la única región de España que no ha tenido que lamentar fallecimientos derivados del exceso de temperatura en el periodo comprendido entre el 1 de junio y el 18 de julio.
A pesar de que las primeras semanas de la época estival han dejado jornadas sofocantes —alcanzando de forma puntual los 40 grados durante la pasada semana—, las estadísticas oficiales mantienen a Ceuta a cero en el recuento de víctimas por calor extremo. Asimismo, el municipio se consolida en la denominada ‘zona verde’ dentro del mapa de niveles de riesgo para la salud del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo).
Mapa del impacto térmico en España
Según los datos oficiales del Instituto de Salud Carlos III de Madrid, la mortalidad asociada al calor se ha concentrado de forma significativa en las comunidades autónomas con mayor masa poblacional:
- Cataluña: 447 fallecimientos.
- Andalucía: 263 fallecimientos.
- Comunidad Valenciana: 236 fallecimientos.
- Comunidad de Madrid: 207 fallecimientos.
Humedad elevada e índice ultravioleta máximo para los próximos días
Pese a los buenos indicadores de Ceuta, las autoridades aconsejan mantener la cautela de cara a los próximos días. Las predicciones meteorológicas de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) apuntan a picos máximos de 35 grados para el inicio de semana, tras los cuales los termómetros difícilmente superarán los 30 grados.
Sin embargo, el factor de riesgo vendrá determinado por la humedad relativa, que oscilará entre el 65% y el 95% a lo largo de la penúltima semana de julio, incrementando de forma notable la sensación térmica. A ello se le suma un índice de radiación ultravioleta (UV) que rozará los 10 puntos en momentos clave.
Entre las recomendaciones principales para evitar contratiempos de salud destacan:
- Extremar la atención en colectivos vulnerables (embarazadas, menores, ancianos y personas con patologías crónicas).
- Ingerir abundantes líquidos y zumos naturales de forma periódica.
- Utilizar ropa holgada y de colores claros.
- Evitar la exposición directa al sol y la actividad física intensa en las horas centrales del día.
- Mantener los inmuebles aclimatados y las persianas bajadas durante las horas de mayor insolación.

















