La titular del Ministerio de Sanidad comprobará sobre el terreno las deficiencias del INGESA en el Hospital Universitario y los centros de salud tras reiteradas peticiones de dimisión por parte de sindicatos y médicos.
La ministra de Sanidad, Mónica García, realizará este domingo 16 de agosto su primer viaje oficial a Ceuta, una de las dos ciudades autónomas cuya asistencia sanitaria depende de forma directa de la administración central a través del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA).
Aunque el desplazamiento estaba programado en un principio para finales de mes, el Ministerio ha decidido adelantar la fecha ante la presión de la crisis migratoria y las persistentes demandas del personal sanitario.
Visita a un sistema sanitario bajo presión
El recorrido de la ministra incluirá instalaciones clave de la sanidad ceutí, donde sindicalistas y profesionales vienen denunciando situaciones complejas de trabajo y atención:
- Hospital Universitario de Ceuta (HUCE): García visitará la zona de Urgencias, que según el personal sanitario atiende una media de 300 pacientes diarios debido al repunte de la presión asistencial provocado por la entrada masiva de personas. Asimismo, comprobará los problemas climatológicos derivados de averías en el sistema de aire acondicionado que aún persisten.
- Centros de atención primaria: Está previsto su paso por el centro de salud de Otero, lugar donde se ubica la sede principal del INGESA.
Malestar entre los profesionales y conflicto de cifras
La llegada de la ministra se produce en un clima de descontento por parte del sector de la salud:
- Peticiones de dimisión: Organizaciones como el Sindicato Médico de Ceuta y el sindicato CSIF han reclamado reiteradamente la dimisión de Mónica García, criticando la brecha entre la versión oficial y la realidad asistencial que afrontan los usuarios.
- Listas de espera e incentivos: Colegios profesionales y sindicatos exigen que las plazas asistenciales en Ceuta y Melilla reciban la consideración de puestos de «difícil cobertura» para fidelizar y atraer facultativos, señalando demoras reales en especialidades como Traumatología que distan de las estadísticas del INGESA.
- Controversia por el «colapso»: Frente a las advertencias de «catástrofe asistencial» trasladadas por el Colegio Oficial de Médicos, la postura mantenida por el Ministerio en sedes parlamentarias defiende que la actividad se mantiene dentro de los parámetros de control, descartando la existencia de un colapso.










