- Reocupación parcial: Cerca de 500 personas regresan al arenal horas después de la operación policial que reubicó a 1.400 migrantes en recintos provisionales.
- Postura de Bruselas: La Comisión Europea respalda el retorno de quienes hayan accedido de forma irregular, pero insta a España a garantizar la protección de las personas vulnerables.
El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas, ha criticado con firmeza el operativo desplegado para el desalojo de la playa del Trampolín, en Loma Colmenar, advirtiendo de que la reubicación de las personas acampadas a otros puntos de la ciudad «no es tener voluntad de arreglar el problema». Vivas ha abogado por que el Gobierno central refuerce de manera inmediata los medios materiales y humanos en Ceuta para agilizar los expedientes que permitan la devolución a Marruecos de todos los migrantes que han entrado de forma ilegal, abarcando tanto a adultos como a menores.
La intervención, iniciada a primera hora por efectivos policiales, logró trasladar inicialmente a unas 1.400 personas desde el arenal hasta dos espacios habilitados de urgencia: un recinto militar y un aparcamiento. Sin embargo, la efectividad del dispositivo se ha visto comprometida poco después. Las labores de limpieza y acondicionamiento de la playa tuvieron que ser paralizadas ante el retorno de unos 500 migrantes que volvieron a la zona, según argumentaron, para recuperar pertenencias personales que habían quedado atrás.
Exigencia de retornos y protección a vulnerables desde la UE
A escala internacional, el desalojo ha vuelto a poner el foco en la frontera sur de la Unión Europea. El portavoz de la Comisión Europea, Markus Lammert, ha reiterado la «expectativa» del Ejecutivo comunitario de que «todos los migrantes que entraron ilegalmente a Ceuta sean devueltos a Marruecos».
No obstante, la representación europea ha recordado de forma explícita al Gobierno de España la obligación de «garantizar la protección de las personas vulnerables», en clara alusión a las actuaciones previstas para trasladar a 500 niñas hacia la península. La situación en el enclave fronterizo permanece en extrema tensión a la espera de un plan coordinado para la gestión de los retornos y el alivio de los recursos locales.












