El líder popular apela al respeto mutuo con la formación de Santiago Abascal y sitúa la prioridad del cambio político por encima de las siglas partidistas de cara a las próximas elecciones generales.
MADRID — El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha vuelto a marcar su postura estratégica respecto a Vox al asegurar que la formación encabezada por Santiago Abascal «no es el enemigo ni el adversario» de los populares, abogando por mantener una relación basada en el respeto mutuo e independiente de pactos preconcebidos.
Lee tambien: Feijóo sitúa a Miguel Tellado al frente de la campaña electoral del PP para el 29N
Durante una entrevista en esRadio, el dirigente del PP ha resumido su visión política hacia Vox bajo el principio de que no impondrá «ni cordón sanitario ni cordón umbilical», subrayando que se trata de dos organizaciones políticas distintas con perfiles propios.
Prioridad al cambio político por encima de las siglas
Feijóo ha enfatizado que la prioridad estratégica para su formación es articular una alternativa al actual Ejecutivo liderado por Pedro Sánchez, cuyo reemplazo en el Gobierno considera la meta principal del próximo ciclo electoral. En este sentido, ha remarcado que «el cambio político en mi país está por encima del PP y del candidato del PP», dejando clara su disposición a entenderse con otras fuerzas si la aritmética parlamentaria así lo exige.
Lee tambien: Feijóo reúne a la cúpula del PP y a sus barones territoriales en Génova para coordinar la estrategia del 29N
No obstante, el líder de la oposición ha insistido en que el objetivo de su campaña es concentrar el máximo apoyo electoral posible para lograr una mayoría suficiente que le permita gobernar con agilidad y aplicar su programa de reformas «bien y más rápido».
Un escenario abierto tras las generales del 29-N
Las palabras del presidente del PP se enmarcan en la precampaña de los comicios generales fijados para el próximo 29 de noviembre, en los que la política de alianzas tras el escrutinio será determinante para la formación del nuevo Gobierno. Con estas declaraciones, Feijóo evita la confrontación directa con el electorado de Vox y consolida un marco de entendimiento pragmático en el bloque de la derecha.




