El ecosistema de innovación alcanza los 46.080 profesionales cualificados y genera un impacto económico superior a los 4.100 millones de euros en la comunidad
Cataluña ha logrado un hito en su proceso de transformación digital al rebasar, por primera vez, la barrera de los 200 hubs tecnológicos internacionales. Según los datos del informe Tech Hubs Overview presentado este martes por Mobile World Capital, la comunidad cerró el ejercicio de 2025 con un total de 203 centros de desarrollo. Este crecimiento, impulsado por la llegada de 12 nuevas instalaciones de multinacionales extranjeras, ha elevado el número de empleados cualificados hasta los 46.080 profesionales, lo que representa un incremento del 10% respecto al año anterior.
El despliegue de estos centros de innovación no solo refuerza el tejido empresarial, sino que supone un motor financiero de primer orden. El impacto económico total se cifra ya en 4.109 millones de euros. Solo durante el último año, las nuevas aperturas captadas con el apoyo de Acció y el Ayuntamiento de Barcelona han inyectado 54 millones de euros a la economía catalana y han propiciado la creación de 609 puestos de trabajo de alta especialización.
Un cambio de modelo hacia el alto valor añadido
La evolución del sector en la última década refleja un cambio de paradigma productivo. Cataluña ha pasado de atraer centros de atención al cliente a convertirse en un polo de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). Multinacionales procedentes de potencias como Alemania, China, Estados Unidos, Francia, Japón, Suiza y Reino Unido han apostado por el territorio para desarrollar soluciones en banca digital, logística, videojuegos e industria.
Entre los proyectos más destacados del último periodo se encuentran la sede del neobanco británico Monzo, las iniciativas logísticas de DHL y los desarrollos de baterías eléctricas de Kage Europe. Jaume Baró, secretario de Empresa y Competitividad de la Generalitat, ha señalado que estos resultados confirman que Cataluña tiene un papel relevante en el «nuevo orden de la economía mundial», destacando una inercia positiva en la captación de inversiones.
Barcelona y el distrito 22@ como epicentros
La distribución geográfica de estos centros mantiene una fuerte concentración en la capital. Barcelona aglutina el 70% de los hubs, con el distrito tecnológico 22@ en el Poblenou como principal referente, al albergar casi la mitad de las instalaciones. El resto se reparte entre el Eixample, Ciutat Vella y los municipios del área metropolitana (20%), quedando un 10% para otras zonas del territorio catalán.
Esta pujanza se apoya en factores competitivos clave: la reputación internacional de la región, la calidad de las infraestructuras, la disponibilidad de talento y unos costes inmobiliarios más moderados que los de competidores directos como Londres, Berlín o Ámsterdam.
El reto del talento especializado y la Inteligencia Artificial
Pese al crecimiento, el sector se enfrenta al desafío de la escasez de perfiles técnicos. Aunque el ingeniero de softwaresigue siendo el profesional más demandado, las empresas encuentran serias dificultades para cubrir vacantes en áreas críticas como la Inteligencia Artificial, la arquitectura cloud y la ciencia de datos.
La competitividad salarial es uno de los reclamos del sector, con una retribución media de 48.000 euros, cifra sensiblemente superior a los 40.000 euros de media del conjunto del ámbito tecnológico. Cabe destacar que el 38% de los empleados son extranjeros, una tasa que supera la media regional y que subraya el carácter internacional de un ecosistema donde ganan peso tecnologías disruptivas vinculadas al Big Data y al almacenamiento en la nube.
















