La Ciudad Autónoma de Ceuta trabaja en una revisión “selectiva y técnica” del Impuesto sobre la Producción, los Servicios y la Importación (IPSI) con el objetivo de reforzar la seguridad jurídica, modernizar su aplicación y ofrecer mayor certidumbre al tejido empresarial, especialmente en el ámbito del comercio y la importación.
Según informa El Pueblo de Ceuta, la consejera de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital, Kissy Chandiramani, ha explicado que el mercado “evoluciona más rápido que la normativa”, lo que hace necesario adaptar determinados criterios del impuesto sin que ello suponga una subida de impuestos.
La responsable autonómica insiste en que esta revisión no persigue aumentar la presión fiscal, sino ordenar y clarificar la aplicación del IPSI para evitar interpretaciones dispares que, en los últimos años, han generado incertidumbre entre empresas y operadores económicos. En este sentido, el trabajo se centra en actualizar epígrafes que no contemplaban realidades actuales, como el comercio digital o la importación de mercancías de pequeño formato.
Tal y como recoge El Pueblo de Ceuta, la Consejería de Hacienda está analizando caso por caso los supuestos más problemáticos, en coordinación con los servicios jurídicos y técnicos, con el objetivo de que cualquier modificación esté sólidamente fundamentada y no genere distorsiones en el mercado ni afecte a la competitividad del comercio local.
Chandiramani reconoce que los operadores económicos han trasladado inquietudes relacionadas con procedimientos administrativos, documentación exigida y situaciones no previstas en los protocolos vigentes. Por ello, defiende una “modernización integral” del sistema, tanto a nivel normativo como tecnológico, acompañada de una comunicación más fluida con empresas y agentes del sector.
Entre las líneas de actuación destacadas por la consejera, y recogidas por El Pueblo de Ceuta, se encuentra la mejora de los canales de información para facilitar el acceso a datos actualizados sobre tipos, exenciones y obligaciones declarativas, así como la digitalización de los controles asociados al tráfico de mercancías, con el fin de mejorar la trazabilidad y reducir tiempos de espera.
Asimismo, la Consejería prevé reforzar la inspección para combatir prácticas irregulares que, según Chandiramani, “perjudican a quienes cumplen la normativa y fomentan la competencia desleal”. En este ámbito, se estudia la revisión de protocolos y el cruce de información con otras administraciones dentro de los límites legales.
El diálogo con el sector empresarial es otro de los ejes del proceso. Hacienda mantiene reuniones periódicas con organizaciones empresariales para recoger propuestas, evaluar el impacto de las modificaciones y facilitar una transición ordenada cuando los cambios entren en vigor, destaca El Pueblo de Ceuta.
La consejera subraya que la estabilidad normativa es clave para consolidar inversiones y ofrecer a emprendedores y empresas un marco claro y previsible. Por ello, se prevé publicar los ajustes con antelación suficiente y acompañarlos de materiales explicativos que faciliten su aplicación.
Chandiramani concluye que la actualización del IPSI se enmarca en una estrategia más amplia destinada a consolidar un modelo económico diversificado, sostenible y adaptado a los nuevos retos, un proceso que, según recalca El Pueblo de Ceuta, se llevará a cabo con “prudencia, diálogo y realismo”, buscando el consenso con los agentes económicos y una visión global del sistema fiscal ceutí.


















