El gigante asiático ha iniciado la construcción de un megaaeropuerto sobre una isla artificial creada en el mar, una infraestructura que aspira a convertirse en el mayor aeropuerto del planeta y que refleja la magnitud de los proyectos de ingeniería que China está desarrollando en pleno siglo XXI.
China vuelve a situarse en el centro de la ingeniería mundial con la construcción del Aeropuerto Internacional Dalian Jinzhouwan, levantado literalmente sobre terreno ganado al mar frente a la ciudad portuaria de Dalian. La obra consiste en crear una enorme isla artificial para albergar toda la infraestructura aeroportuaria, una solución adoptada ante la falta de espacio en la costa y la saturación del actual aeropuerto de la ciudad.
El proyecto contempla una superficie aproximada de 20 kilómetros cuadrados, lo que lo convertirá en el mayor aeropuerto construido en una isla artificial, superando a grandes referencias internacionales como los aeropuertos de Hong Kong o Kansai en Japón.
La futura instalación contará con cuatro pistas de aterrizaje y una terminal de cerca de 900.000 metros cuadrados, con capacidad inicial para decenas de millones de pasajeros al año y ampliaciones previstas hasta alcanzar aproximadamente 80 millones de viajeros anuales cuando esté plenamente operativo.
La construcción no está exenta de enormes dificultades técnicas. Levantar un aeropuerto sobre el mar implica enfrentarse a oleaje, tifones, corrosión marina y suelos inestables, por lo que los ingenieros están utilizando complejos sistemas de drenaje, sensores, compactación del terreno y muros de contención para estabilizar la isla artificial.
El objetivo de esta infraestructura es doble: por un lado aliviar la saturación del aeropuerto actual y, por otro, convertir la zona en un gran nodo de transporte y comercio internacional, reforzando las conexiones con Corea del Sur, Japón y el resto de Asia oriental.
Un símbolo de la estrategia global china
Este megaproyecto forma parte del plan de expansión aérea del país, que pretende aumentar de forma masiva su red aeroportuaria y consolidar su posición como una de las principales potencias del transporte mundial en las próximas décadas.
La construcción del aeropuerto sobre terreno artificial demuestra la dimensión de la ingeniería moderna y la apuesta estratégica de China por las infraestructuras. Más allá de la obra en sí, el proyecto representa un mensaje claro: cuando el territorio no es suficiente, el país está dispuesto a crearlo para sostener su crecimiento económico y logístico.



















