La Policía Nacional, en una operación conjunta con la Policía de Ucrania, Europol e Interpol, ha desmantelado un complejo entramado criminal de origen ucraniano asentado en la Comunidad Valenciana. La organización está acusada de captar a al menos 55 mujeres en su país de origen para utilizar su identidad en una estafa masiva que alcanzó los 4,7 millones de euros en plataformas de juego online.
Doce detenidos en la operación ‘Girasoles’
La intervención policial se ha saldado con la detención de 12 personas: ocho en Alicante y cuatro en Valencia. A los arrestados se les imputan delitos de trata de seres humanos, falsedad documental, usurpación de estado civil, fraude informático, estafa y blanqueo de capitales.
La investigación, iniciada en octubre de 2023, ha revelado cómo la red aprovechaba la situación de vulnerabilidad de mujeres castigadas por la guerra en Ucrania. Una vez en España, las víctimas eran utilizadas para abrir cuentas bancarias a su nombre, herramientas clave para mover los beneficios ilícitos obtenidos del fraude.
Un sofisticado sistema de fraude informático
El entramado no solo se nutría de las identidades de las mujeres captadas, sino que contaba con programas informáticos altamente sofisticados. Mediante estas herramientas, lograban estafar a diversas plataformas de apuestas y juegos online utilizando múltiples identidades usurpadas a más de 5.000 ciudadanos de hasta 17 nacionalidades diferentes.
Este jueves, responsables de la Comisaría General de Policía Judicial y de la Dirección General de Ordenación del Juego han ofrecido los detalles de esta compleja estructura. Según las autoridades, el objetivo principal de la organización era el blanqueo del dinero obtenido mediante el fraude informático, utilizando las cuentas de las víctimas para eludir los controles legales.
Cooperación internacional contra el cibercrimen
El éxito de la operación ‘Girasoles’ subraya la importancia de la colaboración entre las fuerzas de seguridad europeas y ucranianas. La red había logrado establecer una infraestructura sólida en la costa levantina española, desde donde operaban con una apariencia de normalidad mientras movían millones de euros estafados.
La investigación sigue abierta para determinar si existen más víctimas o ramificaciones de esta organización en otros puntos de Europa, dada la magnitud de las identidades usurpadas detectadas durante el proceso.















