El nuevo programa de Mediaset ‘De lunes a viernes’ muestra la situación de abandono del cortijo de Medina Sidonia tras la mudanza de Isabel Pantoja a Gran Canaria, mientras sus familiares optan por el silencio ante los medios.
El estado de conservación de Cantora, la finca del torero Francisco Rivera ‘Paquirri’, ha vuelto al primer plano de la crónica social tras la difusión de las primeras imágenes que muestran el deterioro de la propiedad. El cortijo situado en Medina Sidonia se encuentra en una situación de abandono meses después de que la tonadillera Isabel Pantoja trasladara su residencia de forma definitiva a Gran Canaria debido a sus deudas económicas. Ante la publicación de estos documentos visuales sobre el inmueble familiar, tanto su hijo Kiko Rivera como su sobrina Anabel Pantoja han reaparecido públicamente eludiendo hacer declaraciones al respecto.
Las imágenes del estado actual de la propiedad de Medina Sidonia
La emisión del nuevo espacio televisivo de las tardes de Mediaset, ‘De lunes a viernes’, ha expuesto la situación actual de la finca más célebre de la familia Pantoja. Las cámaras del programa han accedido por primera vez al cortijo, registrando el estado de desatención que presentan las instalaciones tanto en el exterior como en el interior de la vivienda, la cual fue vaciada por completo por la artista al ejecutar su mudanza.
En las zonas exteriores del recinto de Medina Sidonia se aprecia cómo las malas hierbas crecen sin control por toda la superficie, mientras que la plaza de toros de la finca acumula abundantes excrementos de animales. Por su parte, la piscina de uso familiar contiene agua estancada de un tono verdoso. En lo que respecta al interior de la edificación, las imágenes grabadas revelan la presencia de grietas y humedades en las paredes, suciedad generalizada y restos de insectos muertos en la zona de la cocina. Este análisis visual del inmueble constituirá el eje central del especial televisivo ‘El precio de… Cantora’, programado para este miércoles 8 de julio, en el que intervendrán rostros como Canales Rivera, Dulce Delapiedra y Laura Cuevas para examinar la situación de la finca.
La indiferencia de Kiko Rivera tras su regreso de Canarias
Las reacciones de los familiares directos de Isabel Pantoja se han producido de forma inmediata tras conocerse el contenido de las grabaciones, caracterizándose en ambos casos por el blindaje informativo ante las preguntas de los reporteros. Kiko Rivera ha retomado sus actividades habituales en la ciudad de Sevilla tras pasar unos días de descanso en Canarias en compañía de su madre, su pareja Lola García y sus hijos comunes.
Al ser interpelado por las cámaras de la agencia Europa Press sobre las condiciones en las que se encuentra el cortijo de Medina Sidonia, el DJ ha mostrado una actitud de absoluta indiferencia, optando por sonreír ante los periodistas sin realizar declaraciones que justifiquen o defiendan la gestión de la propiedad por parte de la tonadillera. Cabe señalar que el músico estuvo en el interior de Cantora el pasado 17 de abril, fecha en la que accedió al recinto rompiendo las cerraduras para retirar, siguiendo las instrucciones de su madre, diversos bienes de valor entre los que se encontraban cabezas de toro, coches de caballos y documentación variada.
La actitud defensiva de Anabel Pantoja ante los medios
Por el contrario, la respuesta de Anabel Pantoja ante los medios de comunicación ha reflejado una mayor tensión. La creadora de contenido fue localizada por los reporteros con el objetivo de constatar si tenía conocimiento del estado de conservación que presenta la que fuera la residencia habitual de su tía, respondiendo con un silencio absoluto y un semblante serio.
La colaboradora no ha desvelado si ha mantenido contacto con Isabel Pantoja tras la salida a la luz de las polémicas imágenes y se ha introducido de forma rápida en un vehículo. Con este lenguaje corporal, la sobrina de la cantante ha evidenciado su disconformidad con la difusión pública del estado de la finca, manteniendo la misma línea de silencio que su primo Kiko Rivera y evitando pronunciarse sobre la situación que atraviesa el patrimonio familiar.


















