El Real Madrid dio un paso firme hacia la siguiente ronda al imponerse por 0-1 al Benfica en el Estádio da Luz. Un partido serio, ordenado y tácticamente sólido de los blancos se resolvió con un gol de Vinicius Jr., en una noche que también estuvo marcada por un presunto insulto racista y la expulsión de José Mourinho.
El conjunto madridista mostró una imagen muy distinta a la de su anterior visita a Lisboa. Desde el control y la disciplina táctica, el equipo neutralizó el empuje inicial del Benfica y se adueñó del ritmo del encuentro. El centro del campo, con un destacado Aurélien Tchouaméni y un sólido Eduardo Camavinga, sostuvo el plan de partido, mientras la defensa se vio reforzada por el regreso de Antonio Rüdiger.
El Benfica buscó sorprender con transiciones rápidas, pero apenas logró generar ocasiones claras. La más peligrosa llegó en un disparo de Aursnes desviado que obligó a una gran intervención de Thibaut Courtois. Por su parte, el Madrid fue creciendo con el paso de los minutos y rozó el gol antes del descanso con varias llegadas de Vinicius y Kylian Mbappé.
El único tanto del encuentro llegó al inicio de la segunda mitad. Vinicius se sacó un disparo preciso desde el vértice del área que superó al portero rival y adelantó a los visitantes. La celebración del brasileño dio paso al momento más tenso de la noche: el jugador denunció un posible insulto racista por parte de Gianluca Prestianni. El árbitro François Letexier activó el protocolo antirracista y el partido se detuvo durante varios minutos antes de reanudarse sin sanción por falta de pruebas concluyentes.
El gol y el incidente encendieron el ambiente en Da Luz, pero el Madrid mantuvo la calma. Vinicius siguió siendo el jugador más desequilibrante del partido y generó varias ocasiones más, aunque el marcador no se movió. En el tramo final, el Benfica se volcó al ataque sin éxito y terminó el encuentro sin su entrenador en el banquillo tras la expulsión de Mourinho por protestas.
Con este triunfo, el Real Madrid deja la eliminatoria encarrilada de cara al duelo de vuelta en el Santiago Bernabéu y confirma su crecimiento competitivo en Europa, apoyado en la solidez colectiva y el talento decisivo de Vinicius.















