El presidente de Francia ha dejado claro en una respuesta dirigida a Donal Trump que Groenlandia no está “en venta” ni es comparable a territorios que se compraron en el pasado, como Luisiana, en alusión a comentarios anteriores del exmandatario estadounidense. La declaración refuerza la posición de soberanía danesa sobre la isla y subraya el rechazo a cualquier insinuación de interés en su adquisición.
*En una rueda de prensa, el portavoz del Gobierno francés insistió en que Groenlandia es un territorio soberano dentro del Reino de Dinamarca, con una población y cultura propias, y que no es objeto de compraventa ni de negociación entre potencias externas. “Esto no es Luisiana, esto no está a la venta”, afirmó, en una frase que rápidamente se viralizó en medios internacionales como respuesta a antiguas referencias de Trump sobre posibles transacciones territoriales. *
*La mención a Luisiana —vendida por Francia a Estados Unidos en 1803— se convirtió en un símbolo para rechazar cualquier comparación simplista entre aquella histórica transacción y el estatus actual de Groenlandia. El Gobierno francés recalcó que los acuerdos territoriales históricos no pueden ni deben usarse como justificación para discusiones sobre soberanía en el siglo XXI. *
*Francia ha querido enfatizar que cualquier diálogo sobre Groenlandia debe incluir al propio pueblo groenlandés y respetar su autodeterminación. A su vez, recordó la importancia estratégica de la región, no solo para Dinamarca sino para toda Europa, en términos de geopolítica, recursos naturales y seguridad en el Ártico. *
*Expertos en relaciones internacionales han analizado que el intercambio —que parece diplomático y retórico pero con impacto real— evidencia las tensiones subyacentes entre potencias acerca del papel del Ártico, un área cada vez más sensible por el cambio climático, las rutas marítimas emergentes y el interés por sus recursos. *
Puntos clave de la respuesta francesa
- Francia reafirma que Groenlandia no está a la venta ni se negocia entre terceros.
- Se rechaza cualquier comparación histórica con compras territoriales del pasado.
- Se subraya la soberanía danesa y la necesidad de respeto a la autodeterminación groenlandesa.
- El Ártico se mantiene como región estratégica y objeto de atención geopolítica.
- El discurso marca una diferencia diplomática clara con posiciones anteriores.
*La respuesta de Francia a las insinuaciones de Estados Unidos sobre Groenlandia marca una firme defensa de la soberanía territorial y del respeto a los procesos democráticos actuales. Al recordar que “esto no es Luisiana”, París sitúa el debate en un contexto moderno donde la autodeterminación y el derecho internacional pesan más que las analogías históricas. El Ártico, con Groenlandia en su centro, sigue siendo un foco de interés estratégico mundial, pero ahora también un campo de tensiones diplomáticas cuidadas y claras declaraciones de principios.


















