MADRID.– Un aparatoso incendio declarado la tarde de este martes en la Torre Moeve —uno de los cuatro emblemáticos rascacielos situados al norte del Paseo de la Castellana— ha obligado a evacuar de urgencia el edificio. En estos momentos, los equipos de emergencia centran sus esfuerzos en localizar a tres personas que podrían permanecer en el interior del inmueble, mientras continúan las labores de extinción y revisión planta por planta.
Una densa columna de humo, visible desde múltiples puntos de la capital, se eleva desde el rascacielos, lo que ha desatado la alarma y ha generado un aluvión de llamadas a los servicios de emergencias y vídeos en redes sociales.
Una fuerte explosión de origen eléctrico
Según los primeros informes de los servicios de Emergencias, el fuego se ha originado por causas eléctricas en el cuarto técnico de la planta 25, situada aproximadamente a media altura de este gigante de 49 pisos y 248 metros. Vecinos de la zona han relatado haber escuchado una fuerte explosión coincidiendo con el inicio de las llamas.
«Los empleados estamos bajando por las escaleras», relataba uno de los trabajadores de la compañía afectada durante los tensos momentos de la evacuación.
Cientos de empleados permanecen en las inmediaciones del complejo empresarial bajo un amplio despliegue de los cuerpos de seguridad. Por el momento, el balance de heridos es leve: Samur ha atendido a dos trabajadores por inhalación leve de humo y a una viandante que ha sufrido una crisis de ansiedad.
Caos circulatorio en el norte de la capital
Debido a la magnitud del despliegue de bomberos, policía y ambulancias, el Centro de Gestión de la Movilidad de Madrid ha procedido a realizar importantes cortes de tráfico, lo que está provocando severas retenciones en la zona norte:
- Corte del acceso al Paseo de la Castellana desde la M-11.
- Corte de la calzada interior de la M-30.
- Cierre total de los accesos de los túneles que conectan con el complejo de las Cuatro Torres.
Los equipos de rescate continúan trabajando a contrarreloj en el interior del rascacielos para verificar si las tres personas no localizadas se encuentran en peligro o si, por el contrario, lograron abandonar el edificio pero aún no han sido contabilizadas.

















