MADRID.– El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha dado un nuevo paso en su estrategia de defensa en el marco del ‘caso Plus Ultra’, donde se encuentra imputado. A través de varios recursos interpuestos ante la Audiencia Nacional, el histórico líder socialista ha vuelto a impugnar la validez del origen de la causa, sosteniendo que las pruebas clave podrían ser nulas y denunciando una posible vulneración de sus derechos fundamentales.
La defensa de Zapatero centra su ofensiva en la falta de trazabilidad del teléfono móvil intervenido al empresario venezolano Rodolfo Reyes, antiguo dueño de la aerolínea, cuyas comunicaciones interceptadas sostienen gran parte de la investigación.
El papel de la agencia estadounidense ‘Homeland Security’
El abogado del expresidente, Víctor Moreno Catena, ha calificado de «imprescindible» que la Audiencia Nacional aclare la «licitud y utilizabilidad» del citado dispositivo. Según expone el letrado, el terminal fue entregado a la Brigada Central de Investigación de Blanqueo de Capitales y Anticorrupción de la Policía Nacional española por parte de la agencia gubernamental norteamericana Homeland Security Investigations.
Sin embargo, la defensa argumenta que los flecos legales de esa entrega no están claros:
El recurso sostiene que, si bien las autoridades de Estados Unidos autorizaron a la Policía española a utilizar la información del teléfono móvil, dicha autorización «no alcanzaba a la incorporación a unas actuaciones judiciales» en España.
Exigencia de control constitucional al juez
Con estos argumentos, la representación legal de Zapatero ha advertido formalmente al juez instructor de la causa que «los órganos jurisdiccionales están constitucionalmente obligados a realizar un control efectivo de la licitud de toda la información que se vaya incorporando a la causa».
Al sembrar dudas sobre la cadena de custodia y el trasvase de información entre las autoridades de EE. UU. y España, la defensa busca que el tribunal invalide las conversaciones del empresario venezolano. De prosperar esta reclamación basada en la doctrina del «fruto del árbol ponzoñoso», la nulidad de las pruebas del teléfono podría arrastrar consigo y hacer decaer el resto de la causa judicial que afecta al expresidente.















