El gobierno de Irán ha denunciado este sábado 21 de marzo de 2026 un ataque conjunto de las fuerzas estadounidenses e israelíes contra el complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz. El bombardeo, que tuvo lugar a primera hora de la mañana, supone un nuevo capítulo de máxima tensión en el conflicto bélico que atraviesa la región desde finales de febrero.
Sin indicios de fuga radiactiva
A través de un comunicado difundido por la agencia IRNA, la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI) confirmó que el objetivo del ataque fue el complejo Shahid Ahmadi Roshan. Tras realizar las primeras evaluaciones técnicas en la zona, las autoridades iraníes han querido lanzar un mensaje de tranquilidad a la población civil.
- Estado del complejo: No se ha detectado la liberación de materiales radiactivos.
- Seguridad ciudadana: «No existe ningún peligro para los residentes de las zonas cercanas a este sitio», reza el informe oficial de la OEAI.
La organización iraní ha calificado esta acción como una violación flagrante del Tratado de No Proliferación (TNP) y de las normativas internacionales de seguridad nuclear.
Antecedentes y respuesta internacional
Esta no es la primera vez que Natanz se convierte en blanco de las operaciones militares. Las instalaciones ya sufrieron daños el pasado 28 de febrero, al inicio de la ofensiva. Sin embargo, en esta ocasión el ataque ha golpeado directamente la Planta de Enriquecimiento de Combustible (FEP), un objetivo estratégico que ya fue alcanzado durante la breve pero intensa guerra de doce días el pasado mes de junio.
Por su parte, desde Jerusalén, las fuerzas armadas israelíes han evitado confirmar la autoría de la operación. Al ser consultadas por la agencia EFE, fuentes militares se limitaron a señalar que «no están al tanto de un ataque», sin entrar en detalles sobre si la incursión pudo ser ejecutada de forma unilateral por Estados Unidos.
El ataque de este sábado se suma a los precedentes en otras plantas clave como las de Fordo e Isfahán, consolidando una estrategia de desgaste sobre la infraestructura nuclear iraní en el actual escenario de guerra.

















