El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, ha presentado este miércoles, 7 de enero de 2026, la hoja de ruta estratégica para la reconstrucción de Venezuela. El plan, dividido en tres etapas sucesivas, busca evitar el «colapso total» del país tras la caída del régimen de Nicolás Maduro y garantizar una transición que Washington define como «ordenada y democrática».
Este anuncio se produce apenas dos días después de que el presidente Donald Trump advirtiera que no habrá elecciones inmediatas (en el plazo de 30 días) hasta que el país «recupere su salud».
Las tres fases de la transición venezolana
Según ha detallado Rubio, la estrategia estadounidense se estructura de la siguiente manera para prevenir el caos civil y económico:
1. Fase de Estabilización (Prioridad inicial):
EE. UU. tomará el control de los activos energéticos. Esto incluye la incautación de cargamentos de petróleo y la venta controlada de barriles en el mercado internacional. Los fondos resultantes serán gestionados por entidades externas para asegurar que lleguen al pueblo venezolano y no se pierdan en redes de corrupción.
2. Fase de Recuperación (Social y Civil):
Una vez estabilizada la economía básica, el plan se centra en la reconciliación nacional. Se prevé la amnistía y liberación de presos políticos, así como la repatriación de exiliados para reconstruir la sociedad civil. En esta etapa se abrirá el mercado venezolano a empresas estadounidenses y occidentales bajo un marco de acceso justo.
3. Fase de Transición (Cambio Político):
Es la etapa final donde se ubican las elecciones definitivas. Washington subraya que los comicios solo se celebrarán cuando existan bases sólidas para garantizar un proceso democrático real, lejos de la influencia del antiguo régimen.
El control de Washington y la advertencia a Delcy Rodríguez
El presidente Trump ha confirmado que la gestión del país caribeño recaerá, de forma temporal e indeterminada, en un equipo de confianza formado por Marco Rubio, el secretario de Guerra Pete Hegseth, el estratega Stephen Miller y el vicepresidente JD Vance.
Actualmente, la Administración Trump mantiene a Delcy Rodríguez como interlocutora en Caracas, pero el tono ha sido de máxima dureza. Tanto Trump como Rubio han advertido a Rodríguez de que, si no cumple estrictamente con los lineamientos de Washington en su papel de presidenta encargada, las consecuencias para ella serán «mucho peores» que las sufridas por el propio Maduro.


















