El dirigente popular apura los plazos e insiste en que todavía no se ha cerrado el acuerdo con la formación de Santiago Abascal para garantizar los apoyos necesarios que le permitan ser reelegido presidente de Andalucía.
SEVILLA.– A las puertas de una semana crucial para el futuro político de Andalucía, el presidente de la Junta en funciones y candidato a la reelección, Juan Manuel Moreno, mantiene la presión sobre el calendario. El líder de los populares andaluces ha asegurado que mantendrá el diálogo abierto y negociará “hasta el último minuto” para conseguir desbloquear los apoyos necesarios de cara a la sesión de investidura programada para este próximo martes.
A pesar de la inmediatez de la fecha, Moreno ha insistido en que, a día de hoy, todavía no hay un acuerdo cerrado con Vox, cuyos votos son indispensables para alcanzar la mayoría requerida en el Parlamento autonómico.
El apremio por los presupuestos
La urgencia del dirigente del PP no responde únicamente a una estrategia de tiempos políticos, sino a una necesidad puramente administrativa y de gestión económica. El propio Moreno ha reiterado en sus últimas intervenciones que Andalucía no puede permitirse una parálisis institucional prolongada:
“Tenemos que ponernos a trabajar en los presupuestos. Los presupuestos se trabajan en junio; ya llegamos tarde. Cuanto antes empecemos, más fácil será que sean aprobados en tiempo y forma”.
El calendario juega en contra del Ejecutivo en funciones. Las cuentas anuales de la comunidad autónoma para el próximo ejercicio deben estar redactadas y presentadas oficialmente a finales de octubre. Al no gozar de una mayoría absoluta, el proceso de elaboración y negociación de las partidas presupuestarias requerirá un encaje de bolillos temporal que hace indispensable arrancar las mesas de trabajo de manera inmediata.
El espejo de otras autonomías
Las delegaciones del PP y Vox en Andalucía ya mantuvieron sus primeros contactos formales con el objetivo de encauzar un pacto no solo de investidura, sino de legislatura estable. El marco de referencia que se maneja en las mesas de negociación es similar a las coaliciones y acuerdos de gobernabilidad alcanzados en otras regiones de España, como Extremadura, Aragón o Castilla y León, donde el bloque de la derecha comparte responsabilidades ejecutivas tras no alcanzar los populares la mayoría suficiente en las urnas.
Por su parte, el presidente de la Cámara andaluza, Jesús Aguirre, tiene por delante la tarea de concluir formalmente la ronda de consultas con los grupos antes de fijar de manera definitiva el arranque del pleno. Pese a que se apurarán las conversaciones bilaterales durante todo el fin de semana, Moreno confía en que impere la «sensatez» de su potencial socio para evitar un bloqueo que dilate los plazos más allá de la primera quincena de julio.
En este fragmento de sus declaraciones en Moreno pide un debate de investidura temprano, el presidente en funciones detalla la necesidad de que el diálogo con Vox sea fructífero y razonable para agilizar la puesta en marcha de los presupuestos regionales.















