El presidente de la Ciudad Autónoma exige la devolución de los migrantes que entraron en julio, denuncia que el Gobierno ha dejado a la población privada de «seguridad y libertad» y ensalza el respaldo del PP europeo para elevar la crisis a las instituciones comunitarias.
El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas (PP), ha comparecido este lunes para analizar la delicada coyuntura que vive la ciudad tras las entradas masivas registradas en la frontera del Tarajal a finales de julio. Durante su intervención, Vivas ha lanzado una contundente advertencia sobre la saturación que sufre la localidad, definiendo el estado actual de Ceuta como una «olla a presión que puede estallar en cualquier momento» y asegurando rotundamente que no consentirán que la ciudad acabe convertida en un «mega CETI».
Vivas ha puesto de relieve el apoyo brindado por el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del PP Europeo, Manfred Weber, gracias a cuya intermediación el debate sobre la frontera ceutí ha llegado a la Comisión Europea y al Parlamento Europeo. Según el dirigente ceutí, la implicación de Bruselas es irrenunciable al tratarse de la «única frontera terrestre exterior de la Unión Europea en África» y ser una cuestión de soberanía y seguridad que afecta tanto a España como al conjunto de Europa.
Duras críticas a la gestión del Gobierno Central
En su discurso, Juan Vivas ha calificado de «incomprensible e inaceptable» la actuación del Ejecutivo de Pedro Sánchez, al que acusa de haber ignorado las alertas previas, carecer de un plan de contención y desatender las peticiones de auxilio.
- Falta de balance y control: El presidente regional ha recriminado que, tras casi dos meses del episodio en el Tarajal, el Gobierno central continúe sin aclarar cuántas personas permanecen en la ciudad, sus identidades o el plan de obras para el blindaje fronterizo.
- Firma exigencia de retornos: Vivas ha insistido en que la única vía para «recuperar la normalidad» pasa por la devolución de las personas que entraron de manera irregular, apuntando además a la responsabilidad de Marruecos en el cumplimiento de los acuerdos bilaterales.
- Llamamiento a la convivencia: Pese a denunciar que Ceuta sufrió una «invasión» que privó a los ciudadanos de seguridad y libertad, ha destacado la madurez democrática de la sociedad ceutí y su convivencia plural, rechazando categóricamente cualquier brote de violencia.
El mandatario autonómico concluyó recalcando que, frente a la inacción estatal, Ceuta resistirá dentro de los cauces institucionales, recordando que lo que está en juego no es una disputa partidista, sino «la integridad territorial y la soberanía de España».








