El estudio del investigador José María Gil Garre sostiene que las interceptaciones militares y fuentes humanas desmienten la tesis del desbordamiento espontáneo, mientras revela que en la ejecutiva del PSOE se admitían en privado los errores de gestión y la responsabilidad de Marruecos.
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Un exhaustivo análisis elaborado por el investigador en seguridad e inteligencia José María Gil Garre señala que la entrada masiva sufrida por Ceuta los pasados 30 y 31 de julio no respondió a un desbordamiento fortuito ni a una sorpresa inasumible. Por el contrario, el documento concluye que un sector del Mahzen (la estructura de poder de la monarquía marroquí) diseñó y reguló operativamente el flujo migratorio, al tiempo que sostiene que los organismos de inteligencia y el Gobierno de España disponían de alertas consolidadas con semanas de antelación y no activaron los planes de contingencia requeridos.
El informe combina el análisis de fuentes abiertas, datos de inteligencia humana (HUMINT) e interceptaciones realizadas por el Regimiento de Guerra Electrónica 32 (REW-32) del Ejército de Tierra, trazando una reconstrucción pormenorizada de los hechos.
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Cronología de las alertas: un ‘continuum’ desde la segunda quincena de junio
Frente al relato de una crisis imprevista de última hora, el trabajo documenta un proceso de acumulación de riesgos que dio comienzo más de un mes antes de la invasión:
- Segunda quincena de junio: Se detecta un incremento constante en redes sociales sobre rutas de aproximación a Ceuta y contenidos vinculados al fenómeno haraga, demostrando que la movilización no surgió de forma improvisada.
- Sentencia del Tribunal Supremo (8 de julio): La resolución judicial sobre los accesos a nado es manipulada en el entorno digital magrebí hasta difundir la narrativa falsa de una frontera «abierta legalmente», actuando como catalizador del efecto llamada.
- 1 al 28 de julio: Los informes del CNI y de los servicios de frontera registran un cambio de tendencia: la información en redes pasa de ser descriptiva a puramente operativa (difusión de mapas, equipamiento recomendado y fijación de Castillejos/Fnideq como punto de concentración).
- 29 de julio: El CNI comunica formalmente a la Delegación del Gobierno en Ceuta y a las autoridades marroquíes la convocatoria de un «asalto por valla y mar» programado para las 20:00 horas del día siguiente, en coincidencia con la festividad del Trono.
- Interceptaciones del REW-32: El Regimiento de Guerra Electrónica 32 capta conversaciones en árabe y francés de agentes marroquíes en el Tarajal. En ellas se trasladan órdenes directas de las Fuerzas Armadas Reales (FAR) para que el personal permanezca en sus puestos, se atienda a las convocatorias en redes y se inutilicen o retiren los flotadores del agua. El REW-32 califica el salto masivo para el día 30 como «MUY PROBABLE».
Regulación deliberada e inacción institucional
El documento enfatiza que las instrucciones interceptadas demuestran que un sector del Mahzen mantuvo en todo momento la cadena de mando sobre la gendarmería y las fuerzas auxiliares desplegadas en la frontera, utilizándolas para pausar o permitir el cruce según sus intereses. Esta conclusión encaja con las valoraciones emitidas el propio 30 de julio por el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) y la Guardia Civil, que tildaron la actuación de las autoridades del país vecino de «negligente y pasiva».
Paralelamente, el estudio atribuye una «dualidad de responsabilidades» al Ejecutivo español por no haber ordenado un análisis formal de riesgos ni haber preparado una respuesta escalonada pese a la convergencia de múltiples vectores de inteligencia desde el mes de junio.
Brecha interna en el PSOE y chantaje geopolítico
Entre sus hallazgos de mayor impacto político, el informe desvela una notable divergencia entre el discurso oficial y la valoración interna en el partido del Gobierno. Según el autor, miembros de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE reconocían en círculos privados durante y después de la crisis la culpabilidad directa de Marruecos y los graves fallos de gestión del Ejecutivo, en claro contraste con la postura pública mantenida por Pedro Sánchez para exonerar a Rabat.
Como conclusión estratégica hacia el futuro, fuentes de inteligencia de ambos países consultadas en el estudio coinciden en que el próximo tratado bilateral entre la Unión Europea y el Reino de Marruecos debe exigir el reconocimiento pleno e explícito de la soberanía europea sobre Ceuta y Melilla. Sin esta cláusula de salvaguarda, advierten, la frontera sur continuará siendo utilizada por Rabat como un mecanismo de presión asimétrica para obtener ventajas geopolíticas.




