Según un reciente informe, Yakarta —considerada hoy la urbe más poblada del planeta con cerca de 42 millones de personas— sufre un hundimiento acelerado del terreno, una combinación de fenómenos naturales y presiones humanas que amenaza seriamente la habitabilidad de la ciudad. La situación exige medidas urgentes para evitar una futura catástrofe urbana.
El hundimiento de Yakarta se debe a una combinación de factores: la extracción excesiva de agua subterránea, el peso de la infraestructura urbana sobre suelos blandos y la subsidencia natural de los sedimentos, sumada al aumento del nivel del mar. En algunos barrios del norte de la ciudad, el suelo desciende cada año varios decímetros, lo que ya ha provocado zonas bajo el nivel del mar.
Esta megaciudad no sólo se hunde, sino que también enfrenta el agravante del cambio climático: el incremento del nivel del mar y lluvias más intensas aumentan el riesgo de inundaciones recurrentes, con consecuencias graves en viviendas, infraestructura, salud pública y movilidad urbana.
Yakarta no es una ciudad cualquiera. Recientemente, un informe de la ONU-Hábitat la ha clasificado como la metrópoli más poblada del planeta, superando a anteriores candidatas como Tokio. Sus casi 42 millones de habitantes concentran una densidad y un desarrollo urbano que a simple vista parecen símbolo de prosperidad. Pero bajo la superficie, este crecimiento tiene un coste estructural: subsuelo inestable, acuíferos sobreexplotados y suelo geológicamente débil que se deteriora con cada nueva construcción.
Ante esta situación crítica, las autoridades indonesias han impulsado proyectos ambiciosos como el llamado Giant Sea Wall Jakarta — un muro de contención costera —, reformas del drenaje urbano y mejoras en transporte público. Además, se ha planteado el traslado de la capital administrativa del país a una nueva ciudad menos vulnerable, con el fin de reducir la presión demográfica, aunque muchos expertos advierten que estas medidas podrían no ser suficientes.
Por qué importa lo que ocurre en Yakarta
- Yakarta concentra a decenas de millones de personas que podrían perder su hogar si no se actúa.
- El fenómeno del hundimiento urbano, o subsidencia, no es exclusivo de Yakarta: muchas ciudades costeras del mundo —especialmente en Asia y África— enfrentan riesgos similares.
- Este caso pone en evidencia los efectos combinados del urbanismo descontrolado, el cambio climático y la falta de planificación sostenible.
- Las soluciones requieren recursos, coordinación internacional y decisiones urbanísticas valientes: no sólo muros, sino también migraciones internas, reducción del estrés sobre el suelo y políticas de resiliencia.
El grave problema que vive Yakarta no es un escenario futurista, sino una realidad que avanza cada año. La ciudad más poblada del mundo está literalmente perdiendo suelo bajo sus pies. Lo que fue símbolo de crecimiento y modernidad puede convertirse en un ejemplo de fragilidad urbana si no se actúa a tiempo. Para sus millones de habitantes y para muchas otras mega ciudades vulnerables, la urgencia no puede esperar.


















