Un estudio publicado hoy en la revista ‘Nature’ revela que una vacuna experimental de BioNTech ha logrado entrenar al sistema inmunitario de pacientes con cáncer de mama triple negativo. Tras un seguimiento de hasta seis años, 11 de las 14 participantes permanecen libres de la enfermedad.+1
La lucha contra el cáncer de mama triple negativo, el subtipo más agresivo y con mayor tasa de recaídas, ha alcanzado un hito científico este 19 de febrero de 2026. Un ensayo clínico liderado por BioNTech —la compañía alemana pionera en la tecnología de ARN mensajero durante la pandemia— ha demostrado que es posible generar una respuesta inmunitaria «potente y duradera» mediante una vacuna personalizada.+1
A diferencia de las vacunas preventivas, esta inmunoterapia se diseña a medida para cada paciente tras analizar las mutaciones específicas de su tumor. El objetivo es «enseñar» a los linfocitos T (los soldados del sistema inmunitario) a reconocer y destruir las proteínas mutantes (neoantígenos) que solo están presentes en las células cancerosas, evitando así que el tumor regrese tras la cirugía.
Resultados alentadores en un grupo de alto riesgo
El estudio se centró en 14 pacientes que ya habían pasado por cirugía y quimioterapia, pero que presentaban un riesgo elevado de metástasis. Los datos publicados son prometedores:
- Libres de enfermedad: 11 de las 14 mujeres participantes no han sufrido recaídas en un periodo de seguimiento que, en algunos casos, llega a los seis años.
- Inmunidad robusta: En casi todas las pacientes se detectaron respuestas de linfocitos T de alta magnitud inducidas específicamente por la vacuna.
- Seguridad: El tratamiento fue bien tolerado y no presentó efectos secundarios graves, confirmando la viabilidad clínica de este enfoque.
¿Cómo funciona la vacuna personalizada?
El proceso comienza con la secuenciación del ADN del tumor de la paciente para identificar las mutaciones únicas. A partir de ahí, se sintetiza una cadena de ARNm que contiene las instrucciones para que el cuerpo fabrique esos neoantígenos. Al inyectarse, el sistema inmunitario los identifica como extraños y crea un «ejército» de células de memoria preparadas para atacar cualquier célula tumoral residual que intente reactivarse.
Cautela científica: el camino por delante
A pesar del optimismo, los investigadores —entre ellos el cofundador de BioNTech, Ugur Sahin— advierten que los resultados son todavía preliminares. El ensayo presenta limitaciones importantes, como el reducido número de participantes y la falta de un grupo de control para comparar la eficacia frente al tratamiento estándar.
No obstante, este éxito en el cáncer triple negativo se suma a avances previos en melanomas y tumores de páncreas, sugiriendo que las vacunas de ARNm podrían convertirse en una herramienta universal en la oncología de precisión. La siguiente fase consistirá en ensayos clínicos a gran escala (Fase III) para validar estos hallazgos y acercar la terapia a la práctica clínica habitual.


















