El jefe del Ejecutivo asegura que las informaciones sobre su salud son parte de una «máquina del fango» para desestabilizar al Gobierno. «No padezco ninguna enfermedad cardiovascular», ha zanjado en sus redes sociales.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha roto su silencio este jueves para desmentir categóricamente las informaciones que apuntaban a que padecía una enfermedad cardiovascular. El líder socialista ha reaccionado así a las noticias publicadas por algunos medios que aseguraban que estaba recibiendo tratamiento en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid.
A través de un mensaje directo en sus redes sociales, Sánchez ha atribuido estas informaciones a una estrategia de la derecha y la ultraderecha para desgastar su figura ante la falta de argumentos políticos.
Defensa de la sanidad pública y crítica a la oposición
En su comunicado, el presidente no solo ha negado la veracidad de la noticia, sino que ha aprovechado para lanzar un dardo político sobre la gestión de los servicios públicos.
«No padezco ninguna enfermedad cardiovascular, pero si fuese así, no habría ningún problema; hay millones de personas que las padecen y llevan una vida normal gracias a los servicios públicos que ustedes desmantelan», ha escrito el jefe del Ejecutivo.
Sánchez ha sido especialmente crítico con lo que denomina la «máquina del fango», explicando el proceso por el cual, a su juicio, se fabrican estas noticias: «Lanzan el bulo desde un pseudomedio, sus diputados lo amplifican y sus tertulianos enfangan la conversación pública».
«Queda Gobierno para rato»
Desde Moncloa ya se había desmentido extraoficialmente la noticia a principios de semana, pero la persistencia de los comentarios en redes sociales ha obligado al propio Sánchez a intervenir. Para el presidente, que la oposición recurra a rumores sobre su salud física evidencia que «la mentira es su única forma de hacer oposición» y que, por el contrario, la labor del Gobierno «se está haciendo bien».
Sánchez ha concluido su mensaje con un tono desafiante y optimista sobre el futuro de la legislatura: «Queda Gobierno para rato», tratando de cerrar así el debate sobre su capacidad física para seguir al frente del país.
















