El PP nacional interviene en la cuarta reunión para desatascar la investidura de María Guardiola antes del próximo miércoles. Vox retira la exigencia de entrar en el Gobierno, pero la tensión entre los líderes regionales marca un escenario de incertidumbre.
La cuenta atrás para la investidura en Extremadura ha entrado en su fase más crítica. Este jueves, las delegaciones del PP y Vox mantienen su cuarta reunión oficial en Mérida con un invitado excepcional: la dirección nacional de los populares. Miguel Tellado y Marta Varela (jefa de gabinete de Feijóo) supervisan el encuentro, previsiblemente de forma telemática debido al pleno en el Congreso, para evitar que el choque personal entre los líderes locales aboque a la región a una repetición electoral.
La cita es vital: el próximo miércoles 4 de marzo se celebrará la primera votación de investidura, donde María Guardiola necesita obligatoriamente el «sí» de los de Abascal para ser reelegida presidenta.
Un pacto posible tras la llamada Feijóo-Abascal
El clima de la negociación cambió tras la conversación de una hora mantenida el pasado domingo entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. Según fuentes de Génova, Vox ha dado un paso atrás en su pretensión inicial de ocupar cuatro consejerías y la vicepresidencia, retirando formalmente el requisito de entrar en el Ejecutivo extremeño.
Este nuevo escenario abre la puerta a un acuerdo externo, similar al modelo de otras comunidades, donde Vox apoyaría la investidura a cambio de compromisos programáticos, sin necesidad de sillones en el Palacio de San Jorge.
Tensión y reproches: el obstáculo personal
A pesar del acercamiento en Madrid, en Extremadura las heridas siguen abiertas. La relación entre María Guardiola y el candidato de Vox, Óscar Fernández Calle, atraviesa sus horas más bajas tras semanas de cruce de acusaciones:
- El «toque» de Génova: La dirección nacional desautorizó recientemente a Guardiola tras una entrevista en la que intentó suavizar posturas afirmando que compartía el «feminismo de Vox». «Sobra ruido y falta trabajo serio», le recriminó Carmen Fúnez.
- Ataques en redes: Fernández Calle recordó hoy mismo en redes sociales (en un post luego borrado) que el secretario general del PP extremeño, Abel Bautista, tildó a los miembros de Vox de «matones de clase» y «adolescentes políticos».
Calendario de infarto
Si la reunión de hoy no da sus frutos y el miércoles 4 de marzo Vox no vota a favor, se abrirán varios escenarios:
- Segunda votación (6 de marzo): Guardiola solo necesitaría mayoría simple. Una abstención de Vox sería suficiente para que fuera investida.
- Voto en contra: Se activaría un plazo de dos meses (hasta el 4 de mayo) para seguir negociando. Si en esa fecha no hay acuerdo, Extremadura iría automáticamente a elecciones 54 días después.
Desde el PP extremeño admiten que el escenario de la repetición de la votación a las 48 horas es, ahora mismo, «el más probable», confiando en que la presión de Génova termine por doblegar las reticencias de ambas delegaciones regionales.















