Un solitario gol de penalti del extremo belga, que tuvo que repetir el lanzamiento por una entrada prematura de Gayà en el área, otorga tres puntos vitales al conjunto de Carlos Corberán para alejarse del descenso.
El Valencia CF logró este domingo, 1 de marzo de 2026, una victoria balsámica en el Estadio de Mestalla frente al CA Osasuna. En un encuentro marcado por la tensión clasificatoria y la necesidad de puntuar, el equipo blanquinegro se impuso por la mínima (1-0) gracias a la determinación de Largie Ramazani. El triunfo permite a los locales tomar una distancia de cinco puntos respecto a la zona de peligro y rompe la dinámica positiva del conjunto navarro, que llegaba a la capital del Turia tras seis jornadas invicto.
Desde el pitido inicial, el planteamiento de Carlos Corberán buscó la portería de Sergio Herrera con ahínco. Apenas cumplido el primer minuto, un centro cerrado de Ugrinic tras una falta lateral obligó a la zaga rojilla a emplearse a fondo. Pese a la iniciativa valencianista, la ansiedad por inaugurar el marcador derivó en imprecisiones tanto en la medular como en la parcela ofensiva, donde la conexión entre Ramazani y Sadiq no terminaba de cristalizar ante la solidez de Herrando y Catena.
Osasuna, por su parte, aguardó sus opciones al contragolpe. La ocasión más clara para los visitantes en la primera mitad nació de las botas de Raúl Moro, quien filtró un pase para Budimir; sin embargo, el macedonio Stole Dimitrievski estuvo rápido en la salida para desbaratar el peligro. Antes del descanso, la polémica sobrevoló Mestalla cuando los locales reclamaron una mano de Herrando en el área, pero el colegiado Cordero Vega no apreció punibilidad al estar el brazo apoyado en el césped.
La frialdad de Ramazani y el error de Gayà
Tras la reanudación, el equipo de Alessio Lisci dio un paso adelante con oportunidades de Víctor Muñoz y el propio Budimir. No obstante, el signo del partido cambió en el minuto 64. Un desajuste defensivo de Osasuna permitió a Sadiq plantarse en un mano a mano con Sergio Herrera, quien derribó al delantero nigeriano provocando la pena máxima.
El belga Ramazani asumió la responsabilidad. Con una calma impropia de la situación, ajustó el balón a la izquierda del guardameta. Pese al acierto inicial, el árbitro ordenó repetir el lanzamiento: José Luis Gayà, preso de la intensidad del momento, se había adentrado en el área mucho antes del impacto. Lejos de amedrentarse, Ramazani repitió el ritual y volvió a batir a Herrera por el mismo lado, estableciendo el definitivo 1-0 en el minuto 67.
Resistencia final en Mestalla
Los minutos finales fueron un ejercicio de resistencia para el Valencia. Lisci agotó sus cambios introduciendo a Moi Gómez y Kike Barja para buscar el empate, mientras que Corberán refrescó su defensa con la entrada de Jesús Vázquez y Tárrega. Osasuna se volcó en tromba, llegando incluso Sergio Herrera a subir al remate en el tiempo de descuento, pero la seguridad de Dimitrievski bajo palos certificó una victoria que vale oro para la permanencia valencianista.















