La Euroliga ha definido su hoja de ruta para la temporada 2026-27 en una reunión trascendental de su comité ejecutivo (board). Tras meses de incertidumbre y críticas por la saturación del calendario, la competición ha decidido mantener su formato actual de 20 equipos con un sistema de liga de todos contra todos, descartando —de momento— la división por conferencias y la ampliación a 22 clubes.
Sin embargo, el foco está puesto en los despachos: tras el «sí» del Fenerbahçe, que ha aceptado renovar su compromiso tras mejorar sus condiciones económicas, el Real Madrid se mantiene como el único gran club propietario que aún no ha rubricado su continuidad definitiva hasta 2036.
Las claves del acuerdo: Rumbo al modelo de franquicias
La intención del organismo es que las actuales licencias de diez años se transformen en plazas fijas de franquicias permanentes para la temporada 2026-27. Aunque el Real Madrid sigue sin dar el paso final, en el seno de la competición existe la confianza de que el club blanco no abandonará el proyecto, pese a que esté dilatando los plazos de la firma.
El nuevo escenario presenta cambios significativos para aliviar el calendario y reestructurar la pirámide del baloncesto europeo:
- Calendario: Para evitar el agotamiento de los jugadores (que este año han afrontado 38 partidos de fase regular), se planea adelantar el inicio de la competición aprovechando un verano sin grandes torneos de selecciones masculinas.
- La Eurocup se abre al mérito: En un guiño a la FIBA, la segunda competición europea permitirá la entrada de al menos 10 equipos por clasificación deportiva en sus ligas nacionales.
- Nueva Supercopa: Se estudia crear un torneo de pretemporada que enfrente al campeón de la Euroliga contra el de la Eurocup.
Un mapa europeo en plena mutación
El horizonte de 2027 se marca como la fecha clave, ya que es el año en el que la NBA planea desembarcar en Europa. Ante esta amenaza y oportunidad, la Euroliga ha ratificado su voluntad de mantener un diálogo abierto con la NBA y la FIBA, con una reunión determinante prevista para el próximo 28 de abril en Ginebra.
Mientras tanto, la lista de espera para entrar en la competición no deja de crecer. Mercados como Dubái, París, Londres y Roma, junto a clubes históricos como Partizán o Virtus Bolonia, ya han expresado formalmente su deseo de formar parte de este proceso de expansión que se retomará una vez consolidado el sistema de franquicias.




















