En la madrugada del sábado 28 al domingo 29 de marzo, los relojes deberán adelantarse una hora para adaptarse al horario estival. El cambio, establecido por el BOE hasta este año, reabre el debate sobre su desaparición definitiva.
Como cada año al acercarse la primavera, España se prepara para el primer ajuste horario de 2026. Siguiendo la directiva europea incorporada al ordenamiento español, el último fin de semana de marzo marcará el inicio del horario de verano, una práctica que busca aprovechar mejor las horas de luz natural pero que sigue generando controversia por sus efectos en la salud.
¿Cuándo y cómo hay que cambiar el reloj?
El cambio oficial tendrá lugar en la madrugada del domingo 29 de marzo. El ajuste se realizará de la siguiente manera:
- En la Península y Baleares: A las 02:00 serán las 03:00.
- En Canarias: A las 01:00 será las 02:00.
Este adelanto implica que el domingo tendrá oficialmente 23 horas, «robándonos» una hora de sueño, pero permitiendo que anochezca más tarde a partir del lunes.

El futuro del cambio de hora: ¿Será el último?
Aunque la Comisión Europea propuso eliminar los cambios de hora en 2019, el proceso se encuentra paralizado por falta de consenso entre los países miembros.
- Calendario oficial: El actual calendario fijado en el BOE solo llega hasta este octubre de 2026. A partir de ahí, el Gobierno deberá emitir una nueva orden si no se llega a un acuerdo europeo.
- Postura de España: El presidente Pedro Sánchez ha propuesto retomar el fin de esta práctica en Europa, aunque la iniciativa ha sido recibida con escepticismo por otros socios comunitarios que temen un «caos de husos horarios» en el continente.
Efectos en la salud y consejos para adaptarse
Expertos advierten que adelantar el reloj puede causar fatiga y alteraciones del sueño. Para minimizar el impacto, se recomienda:
- Ajustar rutinas: Mantener horarios fijos de cena y descanso los días previos.
- Evitar pantallas: No usar móviles o tablets antes de dormir para facilitar la segregación de melatonina.
- Luz natural: Exponerse al sol por la mañana para ayudar al cuerpo a sincronizar el nuevo ritmo biológico.
- Cuidado con las siestas: Evitarlas durante los primeros días tras el cambio para no retrasar el sueño nocturno.




















