El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas han finalizado el borrador del nuevo ‘Manual de Buenas Prácticas de la Eutanasia’, un documento que pretende dar un giro a la gestión de esta prestación en España. El texto, que será debatido en el Consejo Interterritorial el próximo 9 de abril, introduce cambios sustanciales para agilizar los procesos y garantizar el acceso de los pacientes a la ayuda para morir.
Fin a la ambigüedad en la objeción de conciencia
Una de las novedades más polémicas es la obligación explícita de que los médicos que no deseen participar en la prestación se inscriban en el registro de objetores de manera previa.
El objetivo de las autoridades es acabar con la «objeción presunta». Según fuentes técnicas de las consejerías de Sanidad, para organizar de forma eficiente el servicio es imprescindible conocer de antemano con qué profesionales se cuenta. Con el nuevo manual, un médico que quiera ejercer su derecho a la objeción deberá:
- Estar inscrito previamente en el registro oficial.
- Informar al paciente de su condición de objetor de forma explícita.
- Registrar y derivar la solicitud del paciente a su superior de inmediato para no bloquear el proceso.
Más peso a la Enfermería ante la falta de facultativos
El borrador reconoce formalmente el papel que la Enfermería ya desempeña en la práctica diaria. Ante la dificultad de encontrar médicos responsables en ciertos territorios (donde la tasa de objeción es mayor), el manual otorga a los enfermeros nuevas facultades:
- Recepción de solicitudes: Podrán recibir la «primera solicitud protocolizada» del enfermo para trasladarla al médico.
- Equipo asistencial de referencia: Se integran como figura clave en el apoyo y acompañamiento del paciente.
- Proceso deliberativo: Participarán en las entrevistas con el paciente de forma coordinada con el médico, aunque sin necesidad de que este esté presente físicamente en ese momento.
Sin embargo, el documento aclara que la Enfermería no podrá asumir funciones de decisión clínica ni de verificación de requisitos legales, responsabilidades que siguen recayendo sobre el médico responsable según la Ley Orgánica de la Eutanasia (LORE).
Agilización de plazos y donación de órganos
El Ministerio de Sanidad estima que en el 33% de los casos existe un riesgo de fallecimiento inminente durante la tramitación. Para evitar que el paciente muera esperando la prestación, el nuevo manual permitirá acortar el periodo de 15 días de deliberación si el médico responsable considera que la situación clínica lo justifica.
Además, se han incluido protocolos específicos para la donación de órganos tras la eutanasia:
- El paciente podrá despedirse de sus allegados en su domicilio.
- Posteriormente, deberá ser trasladado a un hospital para la administración de la sustancia y la posterior extracción de órganos, en coordinación con la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).
«Buscamos que la objeción sea explícita y previa para poder organizar la prestación; necesitamos terminar con la incertidumbre administrativa». — Fuente técnica de Sanidad.
Este nuevo manual sustituirá al de 2021 con la intención de «aterrizar» la ley a la realidad asistencial actual, cinco años después de la entrada en vigor de la normativa en España.


















