El empate en El Plantío ante el Burgos certifica virtualmente la permanencia en la categoría de plata, cumpliendo una promesa histórica con la afición caballa.
El fútbol ceutí ha vivido esta semana uno de esos momentos que quedan grabados en la memoria colectiva. Tras el empate 1-1 cosechado frente al Burgos, el presidente de la AD Ceuta, Luhay Hamido, ha dado por finalizada una travesía que ha durado casi medio siglo. El punto obtenido no es solo un dato estadístico; es la llave que consolida al club en el fútbol profesional, un hito que la ciudad no disfrutaba desde hace 45 años.
Un mensaje de paz y gratitud
Visiblemente emocionado y liberado de la presión que conlleva el cargo, Hamido utilizó sus redes sociales para lanzar un mensaje cargado de simbolismo y alivio. El mandatario no ocultó que este logro personal y deportivo supone quitarse un peso de encima:
«En paz con mi afición, con la ciudad y conmigo mismo. Gracias a los que confiaron siempre», afirmó el presidente.
Para Luhay, este éxito trasciende el césped. Se trata de una misión cumplida con una afición que ha pasado décadas en el «desierto futbolístico» y que ahora, bajo su gestión, ve cómo el equipo se asienta en la élite.
Las claves del éxito
El camino no ha sido sencillo, pero la estabilidad del proyecto ha sido la nota dominante. Las claves de esta «misión cumplida» se resumen en:
- Consolidación deportiva: Un equipo competitivo capaz de puntuar en estadios difíciles como El Plantío.
- Gestión institucional: Una estructura de club sólida que garantiza el futuro del proyecto.
- Conexión social: La recuperación de la ilusión en una ciudad volcada con sus colores.
¿Un futuro incierto o un merecido descanso?
Una de las frases que más ha resonado tras las declaraciones del presidente es su intención de hacer una pausa tras el esfuerzo titánico de la temporada. «Ahora sí voy a intentar disfrutar un poquito y luego ya veremos», confesó, dejando la puerta abierta a cualquier escenario, desde la planificación del próximo curso hasta un posible paso al lado tras haber alcanzado la cima prometida.
No obstante, Hamido quiso tranquilizar a los seguidores asegurando que el club queda en buenas manos y con los cimientos firmes: «Seguimos juntos y como veis todo va a estar en su sitio».
Con la permanencia prácticamente en el bolsillo, el Ceuta deja de ser una revelación para convertirse en una realidad del fútbol profesional español. La «misión» de Luhay Hamido ya es historia viva del deporte caballa.



















