La tensión política ha alcanzado un nuevo máximo en el Congreso de los Diputados. El grupo socialista ha solicitado formalmente a la Mesa de la Cámara la imposición de una sanción ejemplar contra el diputado de Vox, José María Sánchez, tras el incidente protagonizado ayer, cuando fue expulsado del pleno tras encararse físicamente con la presidencia.
Una «escalada de violencia» verbal y física
El portavoz del PSOE, Patxi López, calificó los hechos de «muy graves» a su llegada a la Cámara este miércoles. Según López, el comportamiento de Sánchez no puede consentirse, advirtiendo que la agresividad dialéctica habitual está derivando en una «escalada de violencia» que debe tener consecuencias inmediatas.
«No puede ser que la escalada verbal que pasa aquí un miércoles tras otro se convierta también en una escalada de este tipo de violencia», espetó López.
Comparaciones con el 23F
El incidente ha despertado ecos del pasado en el hemiciclo. El vicepresidente primero, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, quien presidía la sesión en el momento del altercado, confesó haber sentido temor por una posible agresión física. De Celis no dudó en comparar la imagen del diputado subiendo al estrado con el intento de golpe de Estado de 1981:
- El recuerdo del 23F: Tanto De Celis como varios ministros del Gobierno, entre ellos Ángel Víctor Torres (Memoria Democrática) y Mónica García (Sanidad), señalaron que la última vez que un parlamentario subió al estrado de forma hostil para «perturbar la democracia» fue durante el asalto de Tejero.
- Alcance de la expulsión: Por ahora, Sánchez tiene prohibida la participación en lo que resta del pleno de esta semana, aunque la Mesa estudia medidas adicionales.
Vox admite formas «cuestionables» pero no actuará
Desde la bancada de Vox, la postura es de defensa cerrada hacia su diputado, aunque reconocen matices. Fuentes del partido admiten que las formas de Sánchez son «cuestionables», pero atribuyen su reacción al «hartazgo» por los supuestos insultos constantes que reciben.
El Gobierno señala al PP
El Ejecutivo ha aprovechado el incidente para cargar contra el Partido Popular. Ministros como Félix Bolaños calificaron el espectáculo de «bochornoso» y criticaron lo que consideran una falta de condena contundente por parte de la formación de Alberto Núñez Feijóo. Según fuentes gubernamentales, este incidente es el resultado directo del «blanqueamiento» de la extrema derecha por parte de los populares.
Por su parte, la portavoz de Vox, Pepa Millán, evitó hacer referencias al comportamiento de su compañero durante la sesión de control de este miércoles, manteniendo el foco en su agenda política habitual.



















