La sesión de control al Gobierno de este miércoles se ha convertido en un escenario de confrontación total entre el Ejecutivo y la oposición. El ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, ha defendido con vehemencia sus ataques a la instrucción del juez Juan Carlos Peinado en el caso de Begoña Gómez, asegurando que es su «obligación» denunciar lo que considera irregularidades judiciales.
El desafío de Bolaños: ¿Denuncia ante el CGPJ?
Lejos de dar un paso atrás ante las acusaciones de la oposición, que le reprochan presionar a la judicatura, Bolaños ha lanzado una advertencia que suena a antesala de una acción legal:
- Crítica legítima: El ministro afirmó que seguirá cuestionando las resoluciones del juez Peinado basándose en argumentos.
- Vía administrativa: Deslizó que es plenamente legítimo presentar una denuncia ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) contra un magistrado si se detectan irregularidades en su proceder, un movimiento que el Gobierno parece estar sopesando.
Cruce de acusaciones: De «Orban» al «caso Kitchen»
El debate con la portavoz del PP, Ester Muñoz, alcanzó niveles de alta tensión cuando la formación popular acusó al ministro de actuar como «un ministro de Orban» y de lanzar un «mensaje de miedo» a los jueces para que no investiguen al entorno del presidente.
Bolaños respondió con dureza utilizando dos frentes:
- La sombra de la corrupción previa: Recordó al PP el caso Kitchen, acusándoles de jactarse en el pasado de controlar salas judiciales «por la puerta de atrás» y de destruir pruebas.
- Pactos con Vox: Contraatacó señalando que el verdadero vínculo con figuras como el húngaro Viktor Orban lo tiene la derecha española a través de sus pactos con Santiago Abascal.
Vox entra en la pugna
La formación de Santiago Abascal tampoco se quedó al margen. La portavoz María José Rodríguez de Millán tachó de «matonismo» la actitud del titular de Justicia hacia los jueces. Bolaños, en una respuesta muy ácida, puso en duda la financiación de Vox y calificó al partido de ser «una empresa para gente que no ha trabajado en la vida».
El contexto: Esta escalada verbal se produce mientras la instrucción del juez Peinado contra Begoña Gómez avanza hacia un juicio con jurado, un camino que amenaza con cruzarse con el calendario electoral y que ha provocado que el Gobierno salga «en bloque» a cuestionar la acción del magistrado.













