El pontífice concluye su viaje apostólico tras recorrer Madrid, Barcelona y Gran Canaria. La última jornada en el archipiélago se centrará en la crisis migratoria, con una visita clave al centro de Las Raíces y una misa multitudinaria con fuerte carga simbólica en el puerto de Santa Cruz.
SANTA CRUZ DE TENERIFE. — El avión que traslada al papa León XIV ha aterrizado a las 9:18 horas (hora local canaria) en el aeropuerto de Tenerife Norte, en lo que constituye la última y más breve etapa de su viaje oficial a España. Iniciada el pasado sábado en Madrid, esta histórica visita pastoral se despide hoy de territorio español consolidando el mensaje central de su pontificado: la doctrina de la «prioridad humana» y la urgencia de atender con dignidad los flujos migratorios globales.
A pie de pista, el Santo Padre ha sido recibido por una nutrida comitiva institucional encabezada por el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo; la ministra de Inclusión Social y Migraciones, Elma Saiz; la embajadora de España ante la Santa Sede, Isabel Celaá; y la presidenta del Parlamento de Canarias, Astrid Pérez.
Emotiva despedida en Gran Canaria
La llegada a Tenerife se produce pocas horas después de que el pontífice fuera despedido con honores en la base militar de Gran Canaria por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, el presidente del Cabildo insular, Antonio Morales, y las máximas autoridades eclesiásticas locales, el obispo José Mazuelos y su auxiliar, Cristóbal Déniz.
León XIV pernoctó en el palacio episcopal de Las Palmas de Gran Canaria tras vivir una jornada de gran intensidad emocional el jueves. Esta comenzó en el muelle de Arguineguín, escenario clave de la crisis de los cayucos, donde presidió un solemne acto litúrgico para honrar la memoria de las personas que pierden la vida en el mar en su intento por alcanzar Europa, aprovechando la ocasión para advertir firmemente al continente sobre las consecuencias humanitarias de sus políticas restrictivas. Tras reunirse con la comunidad eclesial en la catedral de Santa Ana, el papa congregó por la tarde a unas 41.000 personas en una multitudinaria misa celebrada en el Estadio de Gran Canaria.
El centro de Las Raíces, epicentro de la jornada
En su agenda tinerfeña, el primer punto de parada obligatorio ha sido el Centro de Acogida de Migrantes de Las Raíces, gestionado por la organización social Accem para el Ministerio de Inclusión. Las instalaciones atienden actualmente las necesidades básicas de 685 personas llegadas por mar a las islas siguiendo la peligrosa «ruta canaria».
La gran mayoría de los acogidos en la actualidad proceden de Senegal, Gambia y Mali, habiendo arribado casi en su totalidad a la costa de El Hierro. El papa ha querido sumarse a las alabanzas unánimes que la sociedad civil herreña ha recibido internacionalmente por su inquebrantable solidaridad frente a este drama humanitario. Durante su estancia en el centro, León XIV escuchará el testimonio directo de dos migrantes africanos que le relatarán sus vivencias antes de dirigir un mensaje de agradecimiento a los trabajadores y voluntarios del complejo.
Una misa con el mar de fondo y tres cayucos como altar
Posteriormente, el líder de la Iglesia católica se trasladará a la Plaza del Cristo en San Cristóbal de La Laguna (sede de la Diócesis Nivariense) para sostener un encuentro con organizaciones eclesiales y del tercer sector que operan en primera línea de asistencia humanitaria.
El punto álgido de la jornada tendrá lugar en la capital de la isla, Santa Cruz de Tenerife. Sus calles, profusamente engalanadas con tapices florales para la ocasión, recibirán el paso del tradicional papamóvil camino al puerto de la ciudad. Allí, poco después del mediodía, el pontífice oficiará una misa masiva ante decenas de miles de fieles.
La liturgia contará con una escenografía de hondo simbolismo: el altar ha sido diseñado con piedra volcánica, picón y vegetación autóctona de las islas, teniendo el océano Atlántico como telón de fondo. Rodeando el presbiterio se situarán tres cayucos reales recuperados de las costas canarias, sirviendo como un recordatorio silencioso pero contundente de la «epopeya migratoria». En la misa participarán cerca de 300 concelebrantes, destacando el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, dos cardenales venezolanos y el obispo de Nuakchot (Mauritania), Víctor Ndiane.
Tras bendecir a los fieles del recinto portuario, León XIV se trasladará nuevamente al aeropuerto del norte de la isla. Allí, hacia las 14:30 horas, se llevará a cabo una ceremonia oficial de despedida que contará con la presencia del rey Felipe VI, cerrando de forma definitiva esta histórica visita papal antes de que el avión emprenda el vuelo de retorno directo hacia Roma.















