Las fuerzas de seguridad en la frontera de Bab Sebta (el lado marroquí del paso hacia Ceuta) han abortado un original pero repetido método de contrabando. Un ciudadano ceutí ha sido interceptado cuando intentaba cruzar la frontera con casi 33 kilos de hachís camuflados bajo envoltorios de marcas comerciales de dulces, entre ellas el popular y cotizado «chocolate de Dubái». Sin embargo, tras el llamativo empaquetado no había ningún manjar, sino bloques de sustancia estupefaciente.
El operativo, conjunto entre los agentes de Aduanas y de la Seguridad Nacional de Marruecos, tuvo lugar durante la noche del pasado viernes al inspeccionar un vehículo sospechoso de la marca BMW.
Ocultos en las ruedas para burlar a los perros antidroga
El registro a fondo del turismo destapó el verdadero escondite del cargamento. Los bloques de hachís se encontraban ocultos en el interior de los neumáticos del automóvil.
Este modus operandi específico responde a una estrategia clara por parte de las mafias locales:
- Evasión de los controles: Al meter la droga dentro de las ruedas, los contrabandistas buscan aislar el olor de la sustancia para evitar que sea detectada por los canes del servicio cinológico.
- Presión en horas punta: Las redes de narcotráfico suelen aprovechar los momentos de mayor colapso y saturación en los accesos fronterizos para intentar colar estos vehículos camuflados.
No se trata de un hecho aislado. Las autoridades confirman que ya se han registrado varios pases frustrados recientemente, tanto en el Tarajal como en el puerto con destino a Algeciras, que compartían el mismo patrón: el uso de envoltorios de dulces conocidos y la ocultación en los neumáticos.
Ceuta, un punto estratégico en el tráfico a pequeña escala
Este suceso vuelve a poner de relieve el papel de Ceuta en las rutas de distribución del hachís procedente de la región del Rif, en el norte de Marruecos. Al ser España la principal puerta de entrada de esta droga a Europa, las organizaciones criminales diversifican constantemente sus métodos.
Las dos vías del contrabando
Mientras que las grandes organizaciones optan por las rutas marítimas mediante narcolanchas rápidas hacia las costas de Cádiz o Málaga, las redes más discretas explotan los pasos terrestres de la ciudad autónoma utilizando dobles fondos en coches, camiones o motocicletas para introducir la mercancía de manera fraccionada.
La investigación en torno al conductor de este último vehículo permanece abierta tras la incautación de la carga.

















